SEVENTH STORM – Maledictus 🇵🇹 (Album Review)

  • 🎸 Gothic/Progressive Metal
  • 💿 Atomic Fire Records
  • 🌎 Portugal
  • 📆 12 de Agosto, 2022

“Maledictus” tracklist:

  1. Pirate’s Curse
  2. Saudade (English Version)
  3. Sarpanit
  4. Gods Of Babylon
  5. The Reckoning
  6. Inferno Rising
  7. Seventh
  8. My Redemption
  9. Haunted Sea
  10. Saudade Acoustic (English Version)
  11. Saudade Acoustic (Portuguese Version)
  12. Saudade (Portuguese Version)

Por Michael Prado

EL FINAL DE ALGO PUEDE SER EL INICIO DE ALGO MÁS GRANDE

Qué difícil puede resultar para una persona tener que reinventarse y empezar desde cero, sobre todo cuando viene de estar involucrado en un proyecto al cual le dedicó gran parte de su vida.  Esta historia es la que ocurre con el ex baterista de la legendaria banda portuguesa Moonspell, el señor Miguel Teixeira Gaspar, quien formó parte de la agrupación liderada por el místico y oscuro Fernando Ribeiro prácticamente desde sus inicios bajo este nombre, en el año 1992.  Afortunadamente a este experimentado músico nacido en Cambridge, Massachussets, no le ocurrió lo de la fábula del elefante de circo anclado de su patita trasera desde bebé.  Más bien, según cuenta, al iniciar su nuevo proyecto llamado SEVENTH STORM, comenta que se sintió como si liderara una “Escuela de Rock”, compartiendo sus influencias, experiencias e historias con el resto de la agrupación, integrada por el cantante Rez, los guitarristas Ben Stockwell y Josh Riot y el bajista Butch Cid.

Hay que ser directos: Miguel no viene a jugar a “la bandita” ni a buscar acaparar público de su anterior banda, ni cosa alguna que se le parezca.  Él no es de ese tipo de artistas.  Junto a este muy buen grupo de artistas viene totalmente decidido a marcar una huella que podría ser todavía mayor a la de su anterior banda si así se lo propone.  Dígolo porque el debut de esta agrupación, que estará saliendo a la venta a partir de este viernes 12 de agosto (día que, por cierto, en Portugal se celebra el Día de Portugal, de Luíz Vaz de Camões -renombrado escritor luso- y de las Comunidades Portugesas, todo en un mismo día), bajo el nombre de “MALEDICTUS”, viene con un poder, energía, entusiasmo y hechura con todo el amor del mundo.  Cosas que mucho se han reclamado y sentido a veces por perdidas en un arte donde todo parece estar dicho, toman un aire de frescura y potencia increíbles.

CON TODA LA EXPERIENCIA GANADA PARA HACER ALGO GRANDIOSO

Cualquiera esperaría que lo primero que nos daría un músico que salió de un grupo de renombre sería algo que se asemeje a lo ya visto previamente en su carrera (como sucedió por ejemplo, en los casos de Thomen Stauch, que cuando salió de Blind Guardian inició Savage Circus, cuyo disco debut, el fenomenal “Dreamland Manor” (2005), era como escuchar de nuevo el sonido de los bardos en los años 90; o bien lo que vimos el año pasado con Edu Falaschi y su segundo disco solista “Vera Cruz” (2021), que toma mucho de lo que ya conocemos de Angra).  Y quizás sí, el señor Gaspar podría tirar una que otra cuñita musical que rememore momentos de los 12 redondos que grabó en Moonspell, pero en decididas cuentas empiezas a escuchar este debut de Seventh Storm y notarás que la senda artística va por otras vertientes.

Para empezar, sí, hay algunos matices góticos y hasta blast beats a los que Miguel nos tenía acostumbrados en los últimos años con la gran banda con sede en Brandoa, pero la música no tiene esa vibra oscura de Moonspell (al menos no en la magnitud que uno sabe esperar de las composiciones de Fernando Ribeiro).  Hablando del cantante que tuvo como seudónimo inicial en su carrera el de Langsuyar, ésa precisamente es otra de las diferenciaciones que hay con respecto a Moonspell, y es que Rez es un cantante que maneja tonos más agudos y ásperos que Ribeiro (quien está más acostumbrado a los tonos graves y hasta guturales, debido a su tesitura de bajo).  Con todos esos elementos en la mesa, podríamos concluir que el arte de Seventh Storm trae más bien semejanzas a lo que hemos explorado en agrupaciones como Evergrey o inclusive Symphony X, agregando algunos elementos de metal extremo a la mezcla -influenciados por bandas como Samael, Tiamat, Paradise Lost, Fields of the Nephilim, Cradle of Filth y Dead Can Dance-, dando un resultado que hará las delicias de los fans.

ARTE NO SOLAMENTE PARA LOS OÍDOS… PORQUE TAMBIÉN LA MÚSICA SE VALORA CON LA VISTA

¿A qué viene esta línea que intitula esta siguiente parte de la reseña?  Pues bueno, creo que muchos también caemos en la “trampa” de no hacerle caso al viejo adagio de “no juzgues a un libro por su portada”, y en el caso de las portadas de los álbumes, muchas veces éstas nos invitan a llevarnos el disco a la casa sin pensarlo (creo que a muchos les pasó eso antes de que llegara esta era digital, donde ahora nada más ponemos el álbum en Spotify y no nos dejamos llevar por esa primera impresión).

En el caso de este primer LP de Seventh Storm, la banda nos presenta un hermoso arte donde los azules oscuros predominan por sobre todo lo demás, en un arte que de cierta forma me trae al recuerdo las bellas obras que ilustran otros grandes álbumes del pasado, como aquel recordado “Tales From The Thousand Lakes” (1994) de Amorphis, o el bellísimo “Somewhere Far Beyond” (1992) de Blind Guardian.  No sé, pero en mi caso, me hacen una portada donde los azules oscuros sean los que predominen y me hacen caer en la tentación de no pensarlo más de una vez y que suene la música.  Ya después mi veredicto dirá si valió la pena caer en esa tentación o no (dichosamente han sido más las veces donde el resultado ha sido positivo).

Pero no termino de hablar de la bendita portada, en donde un navío (que tiene pinta de carabela o nao, como las de los colonos de fines del siglo XV) que tiene en sus velas el logo del grupo, navega en una noche tormentosa bajo una luna llena parcialmente cubierta por la negrura de las nubes que la rodean, en tanto el azuzado mar parece tener muchos rostros turbios, cual si fuesen almas de los marineros que naufragaron en alguna era de la historia (recordemos que Portugal en esa era fue potencia marítima junto con España, para mayor muestra la gran odisea que el lusitano Francisco de Magallanes y Juan Sebastián Elcano emprendieron para darle la vuelta al mundo a inicios del siglo XVI, años después de la travesía de Cristóbal Colón).  Gran obra de arte creada por el pintor portugués Victor Costa (quien además fue el guitarrista de las agrupaciones Decayed y Ironsword, y, como dato complementario, metió mano en el arte del álbum “Under Satanae” (2007) de Moonspell).

Ya escucharon a Denzel Crocker. ¡HÁGANLE CASO!

¡LEVEN ANCLAS Y ESTÉN PREPARADOS, QUE LA TORMENTA SERÁ BRUTAL!

Ya vimos lo lindo de la portada y todo eso, pero creo que lo más anhelado por quien degusta un álbum es lo que entra por los oídos, ¿no?  Pues no se diga más.  Eso sí, recomiendo armarse de valor y ser fuerte, pues el viaje será bravío, agresivo como pocos, y recargado de una energía que dará muchas cosas positivas para comentar para quienes buscan una aventura de esta envergadura.

Con el viento soplando en el fondo, la crudeza del sonido que producen los riffs en las guitarras de Ben y Josh, más el grito grave inicial de Rez, la tempestad empieza a arreciar en nuestras vías auditivas con “Pirate’s Curse”, que desde ya nos presenta los elementos que tendremos a lo largo de esta travesía que nos tomará 58 minutos en 9 paradas.  Guitarras bien afiladas produciendo riffs fenomenales, una batería que machacará cual olas agrestes a un navío osado en alta mar, teclados que acompañan creando una atmósfera más que apropiada para la intención musical que buscan estos 5 músicos, comandados sabiamente por Miguel Gaspar, para un inicio que inclusive se da el momento de añadir unos nostálgicos sonidos de flauta que quedan atrás cuando arrecia una marejada incontenible en forma de blast beats por parte del hombre tras los parches de esta agrupación.  Y ni hablar del canto agresivo y desatado de Rez, cuya voz siento como un mix entre los estilos de Jørn Lande y Tom Englund, con algún que otro matiz de Russell Allen, y la crudeza del gran Lemmy o el también asombroso Matt Barlow.

Tras el brutal inicio del álbum, llegamos a un majestuoso piezón que la banda decidió usar como single promocional para este álbum, como lo es “Saudade”, donde la banda muestra más los elementos progresivos que desde mi punto de vista la distinguen más que cualquier otra cosa de la anterior banda del señor Gaspar.  Y como gran agregado tenemos una interpretación soberbia y de asombrosa emotividad en la voz de Rez.  Juro que hay que tener memoria limitada para que ése estribillo tan pegadizo se nos llegue a borrar.  Esas son las grandes canciones, las que no se borran fácilmente de nuestra memoria en buena lid, y menos cuando el álbum trae como añadido al final del mismo 3 versiones más de esta gran pieza (2 acústicas -en portugués e inglés- y esta versión normal en portugués).

Las 2 avanzadas que hemos debido hacer en este viaje han sido venturosamente superadas, y ahora nos recibe el eco de sonidos enigmáticos y ambientales en un instrumental de nombre “Sarpanit”, que es el nombre de una diosa madre patrona de Babilonia, consorte de la principal deidad babilónica, Marduk.

Y es que sí, la cuarta canción de esta placa, “Gods Of Babylon”, nos transportará al primer gran imperio de la historia conocida de la humanidad, tras dejar el bello instrumental que le da introducción.  El bello intro acústico prosigue la melodía de “Sarpanit”, mientras se escuchan coros femeninos y nuevamente nuestro buque es sacudido vorazmente por el violento vendaval que produce la batería de Miguel.  Si hay algo que también debe remarcarse en este tremendo número (mi favorito personal del disco) es el brillante trabajo de guitarras, donde Ben Stockwell y Josh Riot nos llevan con riffs muy melódicos y que se nos grabarán en la memoria.  Nota aparte para el estribillo, sencillo pero poderoso.

Espero que hayan traído capa, porque la tormenta ha empezado a dejar caer la lluvia, mientras el bajo inicia a soltar sus notas, llegando a hacerle compañía el dúo de guitarras y posteriormente la batería que comanda este quinteto para que arranque “The Reckoning”, quinta etapa de este emocionante viaje, y que sí, su sonoridad resulta más aventurera que lo ya visto, cercana nuevamente a las influencias progresivas ya mencionadas, donde inclusive Rez inicia cantando con tonos más limpios, antes de volver al canto desgarrador que ha caracterizado la senda en la que nos ha transportado con su portentosa voz.  Ojo a la sección que inicia cerca de los 4 minutos de la canción, un festín de brutalidad, blast beats demoledores, melodías de teclado que lo armonizan dando un contraste brillante que no desentona, y estrofas cantadas con el alma por parte del gran vocalista de esta agrupación.

Si estos chicos aspiraban a sonar potentes en su música y alguien quisiera seguirlo poniendo en duda, vamos a ver si quedan satisfechos con “Inferno Rising” y sus envolventes riffs iniciales, que, con el respaldo del bajo y la batería crean un sonido metalero que bajo mi perspectiva debería dejar más que complacido a los que hemos tomado esta senda, y si a esto le añadimos el canto feroz y despiadado del señor Rez, tenemos otro número que destila furia y voracidad por doquier.  Esta pieza, siento yo, sería la más cercana en cuanto a intención sonora a cualquier cosa que Gaspar hubiese tocado con Moonspell en el pasado, sobre todo por el manejo de la escala de Mi Menor (una muy habitual de Moonspell, vista en grandes números del pasado de esta gran banda, como la mítica “Opium”), que crea una atmósfera de oscuridad típica del Gothic Metal más puro (no el que le metieron todas las virguerías sinfónicas como en Sirenia, Tristania, Theatre des Vampires y demás bandas de esa vertiente).  Y es que por momentos inclusive tenemos instantes de quietud en la ejecución musical, para luego retomar de golpe la senda más violenta a nivel instrumental, donde debemos mencionar la sobriedad en el solo de guitarra, que, inclusive con la vorágine que Miguel crea en forma de blast beats, no abandona su paso sólido y firme en crear esas melodías que tanto anhelamos en las canciones de este gran género.

Con un inicio que tiene ciertas influencias de Speed Metal y unas agradables melodías de teclado Hammond, llega la séptima pieza de este genial álbum, llamada muy convenientemente “Seventh”, que nos ofrece una escala distinta a lo que ya nos han presentado estos portugueses.  Esta vez la composición va de manera predominante en Sol Menor, una escala que a mí me da la impresión de una luz distante en el horizonte cuando la he escuchado en otras piezas musicales.  Podríamos decir que esta es la canción que bebe más del legado del Heavy Metal clásico, sin dejar de apostar a elementos más extremos, como los infaltables blast beats que han sido pan de cada canción gracias al gran talento de Miguel Gaspar, cuya destreza en los tambores reluce en gran forma a lo largo de esta canción, escudado por cada uno de sus compañeros músicos que ofrecen lo mejor de sí en cuanto a cuota artística.  Acá el solo de guitarra sí se deja llevar cuando el vendaval agresivo de la batería le cae encima, ofreciéndonos una melodía que va acorde con esa furia de los timbales y platillos.

Cuando guitarras, bajo y batería se conjugan para crear un riff demoledor, no podemos esperar más que otra canción que nos llenará de satisfacción la vena metalera, como estoy seguro y puedo apostar sin miedo a perder que sucederá con “My Redemption”, otro de los grandes números en este portentoso debut.  Acá Rez vuelve a apelar a tonos que no requieran por momentos de su fiereza usual, sin que eso quiera decir que busque un descanso.  No, señor, la tarea es crear un disco furibundo e inmisericorde para la audiencia que está sedienta de música que resuene en sus oídos y siga dejando esa sensación en sus neuronas aún horas después de haber concluido la aventura por este mar tempestuoso de pentagramas cargados de tesón que pareciera ser inagotable en esta agrupación del oeste de la Península Ibérica.  Tesón que nuevamente se siente en el solo de guitarra, donde las notas fluyen cual agua de un río caudaloso, o (retomando la metáfora de la tempestad) como olas en una noche como la de la portada de este disco.

Espero que la tripulación que nos ha acompañado en esta intensa travesía no haya quedado tan diezmada como la que emprendió en 1519 la odisea de darle la vuelta al mundo (partieron 5 naves con 239 marinos, y regresó en 1522 solamente la nao Victoria con apenas 18 sobrevivientes), porque hemos llegado a la última escala de este viaje, y esta es la más larga de todas (8 minutos y cuarto).  “Haunted Sea” inicia con sonidos atmosféricos y acústicos, desatando nuevamente la ira de la batería de Miguel (que anda en modo desatado).  Sin dudas que esta pieza es perfecta para relatar una travesía como la que hemos vivido a lo largo de este grandioso disco, llena de momentos fieros, desenfadados, extremos, emotivos, dando como resultado un disco que, reitero, no creo que vaya a dejar insatisfechas a las huestes amantes de los riffs asesinos, las baterías que parecen despedazarnos el alma y las voces que con gran talento y carisma nos narran esas estrofas tan asombrosas.  ¡ESTO ES ARTE, SEÑORES!  ¡BRAVO POR ESTOS SEVENTH STORM, Y A ESPERAR MÁS Y MEJORES COSAS DE ELLOS EN EL FUTURO!


SEVENTH STORM - Maledictus

Tras 28 años de carrera y 11 álbumes de estudio con Moonspell, el baterista Miguel Gaspar nos trae su nuevo proyecto, donde se ha rodeado de músicos con los que ha creado un gran disco de canciones con una potencia sublime, que tanto se ha acusado la ausencia de dicho elemento en el metal de hoy día. ¡Pues acá tienen las huestes sedientas! Déjense llevar por esta temible tempestad sonora, que el barco está por zarpar.
9

Producción

8.8/10

Composición

9.0/10

Replay Value

9.2/10

Valoración Personal

9.0/10

Pros

  • La idea de hacer música potente y agresiva no se pierde, aún en los momentos más tranquilos de las canciones
  • Las interpretaciones vocales de Rez son increíbles
  • Miguel Gaspar ha sabido liderar bien a este grupo, y su labor en la batería también es de nota muy alta

Michael Prado

De Costa Rica para el mundo. Fan de la música DE VERDAD, hecha con sentimiento y verdadero amor al arte, sin importar el género, aunque debo admitir que doy amplia preferencia a lo que ha sido creado en Metal, Rock, música Celta, Clásica, soundtracks de Videojuegos, Electrónica y demás. Un abrazo y bendiciones para tod@s.

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