POWERWOLF – Call Of The Wild (Album Review)

Por Michael Prado

Si hay una banda que en este nuevo milenio ha tenido un tremendo despegue en cuanto a popularidad en Alemania esa indudablemente es Powerwolf, que se ha convertido en un fenómeno que llegó para quedarse tras el lanzamiento de su disco debut “Return in Bloodred” en el cada vez más distante 2005.

Su temática tratando temas relativos a la religión cristiana con un tanto de picardía que podría resultarle incómoda a los más fervientes acérrimos a esta fe es definitivamente parte importante de su impronta personal, además de la voz tan particular que posee su cantante Attila Dorn y las atmósferas de sintetizador de órgano provenientes del talento del señor Falk Maria Schlegel (las cuales le dan ese toque de solemnidad a la música de este grupo, como si fuera música salida de una Santa Misa).  Y sí, para muchos podrá ser criticable que la banda no busque explorar otros panoramas en su arte, pero en definitiva no hay necesidad para ello cuando su música sigue llegando con la calidad correspondiente, que en este nuevo disco que ha salido recientemente, intitulado “Call Of The Wild”, pues hay que destacar que dicho punto sigue constante.

Roel van Helden (batería), Falk Maria Schlegel (teclados), Attila Dorn (voz), Charles Greywolf (bajo y guitarra) y Matthew Greywolf (guitarra)

La banda inicia con todo de frente en una pieza bien cargada de Speed Metal como lo es “Faster Than The Flame”, a la cual sí me llama la atención (y muchos de sus detractores fijo le caerán encima al grupo por esto) que el estribillo se base tan marcadamente en el mítico correspondiente a la monumental “Master of Puppets” de Metallica.  Fuera de ello, un número gratamente disfrutable que hará las delicias de sus fans y de aquellos que no se molesten de ese detalle que podría tacharse de “plagio artístico”.

Powerwolf siempre se destaca por imprimirle un ambiente muy épico a sus piezas, y dicho elemento resalta contundentemente en la segunda canción del álbum y primer single que la banda liberó previo al lanzamiento del disco, “Beast of Gevaudan”, pieza que apuesta por una fórmula más cercana al Heavy Metal, donde el estribillo fijo será muy coreado en los directos.  Mucho ojo a la parte instrumental, donde Falk se roba el show en su parte introductoria antes de que entren en escena las guitarras por parte de Matthew Greywolf.

El eco de cantos gregorianos nos da entrada a un mix realmente interesante de teclado y guitarras con las que pasamos al siguiente eslabón de este álbum, llamado “Dancing With The Dead”, la cual baja un tanto más las revoluciones, pero no deja de tener el peso del metal en sus venas.  La letra habla de una mujer que ha renunciado a su santidad para entregarse al poder de las tinieblas.

Y sí, sé que algunos en el público reclaman “¿y el Power Metal?”.  Suave, suave, que ya llegamos a la cuarta canción, la cual es “Varcolac”, donde finalmente la banda despega en un doble bombo que, si bien no es constante a lo largo de toda la pieza, se llega a mostrar de tal manera que satisface las necesidades del público que es afín al género más épico del metal.  Me encantó la atmósfera que crean Matthew y Falk con sus respectivos instrumentos, dando la sensación de un contraste entre pureza y rabia iracunda, sin dudas un sonido “muy Powerwolf”.

Ahora, uno pensaría que una banda que roza de manera tan sutil lo siniestro no tendría baladas hermosas, pero ese argumento se cae cuando escuchamos lo que viene a continuación, que es la canción “Alive or Undead”, que puedo decir es de lo mejor en este tipo de canciones que he podido escuchar en muchos años.  La afinación en La Menor Sostenido le cae de perlas para realzarle el sentir de solemnidad que posee, y a eso le aunamos el Attila Dorn más emotivo, que acompañado por el piano en manos de Falk nos brindan un viaje melodiosamente magistral, que por momentos me recordó algunas de las mejores baladas de Stratovarius como “Years Go By” o “Winter Skies”.  Nada mejor para relatar la historia que parece ser de un cruzado que ha perdido a los suyos en batalla.

Tras tan bella interpretación, entran en escena las gaitas que nos marcan el camino a la batalla que representa la canción “Blood For Blood”, que como el resto del disco resulta ser intensamente pegadiza en su intención épica, sobre todo en ese estribillo tan coreable.  Vaya que estos chicos de Saarbrücken saben hacer estribillos que no nos van a soltar las neuronas por buen rato, y también en este caso el solo de guitarra nos va a querer hacer sentir en el campo de batalla con nuestros compañeros encamisados de negro.

Fuera de excepciones como Oomph! o Rammstein, no es muy común ver a bandas alemanas cantando en su idioma, pero para esta ocasión Powerwolf ha decidido traernos una pieza en su idioma natal, que lleva el título de “Glaubenskraft”, que me suena en cierta manera similar en su esquema a “Dancing With The Dead”, con estrofas sin mucho movimiento pero que poco a poco va ganando potencia hasta llegar a un clímax épico en el estribillo.  En esta pieza comprobaremos nuevamente lo importante que es Falk Maria Schlegel para que la música de este quinteto funcione tan apropiadamente.

Llega ahora el momento de volver a sacar el lado más heavy de este grupo cuando un crepúsculo más se manifiesta en el horizonte al resonar de “Call of the Wild”, pieza que da nombre al disco en cuestión.  Tremendo resulta escuchar a Attila cantando los versos en latín sin hacer uso de la técnica rasposa habitual en su voz, creo que debería apelar más a eso.

Termina esta pieza y repican en el fondo campanas para posteriormente entrar un coro épico a manera de apertura de esta pieza que para mí se convertirá en un himno del grupo.  “Sermon of Swords” tiene en su letra tan acorde a la filosofía del grupo el principal argumento para destacar del resto, aparte de la tremenda instrumentación que el grupo ha creado nuevamente.

Ahora damos los pasos (mismos que se escuchan al inicio de esta siguiente pieza) para entrar a la pieza que probablemente tenga la lírica más oscura y de doble sentido en este álbum como lo es “Undress to Confess”, que en su atmósfera y temática me recuerda mucho a lo que se puede hallar en grupos como Nightwish.  Líricamente como dije, bien podría ser cargada de oscuridad a la vez que se le puede hallar un doble sentido en cuanto a la forma en que se hacían las confesiones en la Inquisición y el acto de amor íntimo entre 2 amantes a la luz de la luna llena.

El álbum finaliza eso sí, tristemente con una canción que a mi gusto personal no destaca tanto como el resto de las que le acompañan, y es que a “Reverent Of Rats” no solamente le critico que sea la más corta del disco (no llega a los 3 minutos) sino que es demasiado de esquema simplón y no tiene algo que le haga tener un brillo propio.

Sobre la producción podemos decir que nuevamente hacen un trabajo impecable en ese sentido, y bueno, para los recursos a los que tiene acceso actualmente el grupo no debería ser para menos.  Brillante trabajo por parte de Jos Driessen, Tony Lindgren y Jens Bogren.

Para esta ocasión el arte de portada corre nuevamente por parte de la eslovaca Zsofia Dankova (quien ha trabajado en este respecto también para Fifth Angel, Thaurorod, Michael Schenker Fest y Elvenking), donde nuevamente el lobo insignia del grupo es protagonista, alzando una especie de balanza donde del lado izquierdo se ven demonios en pose desafiante, mientras de la derecha se ven cayendo ángeles del plato cuya cadena se ha roto, en tanto en el fondo se distinguen hombres a caballo, lápidas de cruces, mártires y almas en pena.  Toda la imagería cristiana tangible al servicio de estos chicos que intiman tanto con las tinieblas de manera tan peculiar.

En fin, podemos concluir diciendo que Powerwolf mantiene alto su estándar de calidad en este su décimo álbum, que salió 3 años después de “The Sacrament Of Sin”, y vaya que es grato constatar que el nivel no baja, sino que la música sigue siendo más que recomendable para sus fans e inclusive para los que no lo son, salvo que sean de aquellos casos que no sean capaces de digerir esta fórmula musical que tan buenos réditos les han dado en 17 años de existencia.

Sello: Napalm Records
Lanzamiento: 16 de julio, 2021
Género: Power Metal

“Call Of The Wild” track-listing:

POWERWOLF - Call Of The Wild

Sí, siguen siendo los mismos Powerwolf que tienen la picardía en sus letras en las que mezclan con tanta particularidad la religión y los caminos oscuros, pero eso es lo bueno, que la banda sigue sonando con mucha calidad y sin necesidad de perder el estilo. "Si no está roto, no lo arregles", ¿no te parece?
8.9

Producción

9.4/10

Composición

8.4/10

Replay Value

9.0/10

Valoración Personal

8.8/10

Michael Prado

De Costa Rica para el mundo. Fan de la música DE VERDAD, hecha con sentimiento y verdadero amor al arte, sin importar el género, aunque debo admitir que doy amplia preferencia a lo que ha sido creado en Metal, Rock, música Celta, Clásica, soundtracks de Videojuegos, Electrónica y demás. Un abrazo y bendiciones para tod@s.

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