NIGHTWISH: Albums Ranked

Comenzamos una nueva sección en donde estaremos ordenando de menor a mayor todos los discos de estudio de una banda específica, con un pequeño review y un puntaje que los acompañe. ¡Bienvenidos a Albums Ranked!

Para la primera ocasión nos vamos a centrar en los nueve discos de estudio de los gigantes sinfónicos Nightwish. ¿Estás de acuerdo con el ranking? Al final del artículo encontrarán una encuesta donde podrán votar por su disco favorito.


#9. Angels Fall First (1997)

El debut de Nightwish adquiere una relevancia importante más que nada por el valor histórico y el significado en el contexto del metal sinfónico de ese entonces. Para 1997 no había muchos exponentes que practicaran este estilo con una vocalista femenina al frente (The Gathering y Within Temptation era lo más cercano), y desde el corazón de Finlandia apareció un grupo de jóvenes con ganas de llevarse al mundo por delante.

Angels Fall First” suena amateur y desprolijo, pero en él también podemos encontrar varias gemas preciosas que adornarían el género por décadas. Clásicos eternos como el medio tiempo ‘The Carpenter’ , la powermetalera ‘Elvenpath’ o las cuatro partes que conforman la épica ‘Lappi (Lapland)’ mostraban que Nightwish tendría mucho para decir en los años venideros.

Calificación: 7 / 10


#8. Human .:||:. Nature (2020)

Tuomas Holopainen, tecladista, compositor y mente maestra detrás de esta maquinaria sinfónica, ideó un nuevo conjunto de canciones que conformar el álbum más ambicioso de Nightwish hasta la fecha, pero que también será totalmente polarizador entre los fans. Human. :||: Nature.’ pasará a la historia como el disco más intrascendente de Nightwish, irónicamente siendo su placa de mayor producción y ambición. Pero donde la pomposidad sobra, el alma lentamente se fue apagando y nos encontramos ante un disco complejo, largo, con muchos elementos mágicos y disfrutables, pero que palidece en comparación con otras obras de la banda y se siente vacío y carente de rumbo, producto de una visión mayormente dictatorial de un Holopainen cada vez más excéntrico.

Claro que hay momentos para resaltar: ‘Noise’, ‘Shoemaker’, ‘Pan’ y ‘Tribal’ son grandes canciones de Nightwish, pero si evaluamos esta obra como un todo, como un álbum doble de más de 80 minutos, nos encontramos con grandes vacíos, ausencias irremplazables, falta de pasión y varias ideas que no permiten su desarrollo completo. El concepto detrás de la división de discos es justamente lo que hace caer esta obra en la intrascendencia: en su obsesión por la naturaleza en forma de ambición y pomposidad, Tuomas Holopainen olvidó su lado humano.

Calificación: 7 / 10


#7. Endless Forms Most Beautiful (2015)

El debut de Floor Jansen junto a Nightwish prueba ser un arma de doble filo, ya que como carta de presentación de los talentos vocales de la holandesa, es un disco que no aprovecha ni por asomo todas las capacidades de la inmensa vocalista, producto de un Tuomas Holopainen limitando demasiado el espectro amplio por el que Floor es conocida. Si vamos a las composiciones, hay unos cuantos temas que se convierten en clásicos instantáneos, pero el factor de “memorabilidad” se va perdiendo y termina siendo un álbum que no revisitamos demasiado seguido.

Dicho esto, el disco también contiene una de las mejores y más ambiciosas composiciones que Nightwish jamás haya hecho, tratándose del cierre épico con ‘The Greatest Show on Earth’, un imponente showcase de 24 minutos donde demuestran ser los maestros del metal sinfónico en todo su esplendor, paseándonos por todo el espectro de la música (intención y temática de la canción).

Calificación: 8 / 10


#6. Dark Passion Play (2007)

La expulsión de Tarja Turunen en 2005 hizo que Nightwish diera vuelta la página completamente y reclutara a una vocalista que representaba el espectro totalmente opuesto por el que se hicieron famosos junto a la soprano. Anette Olzon llegó para darle voz a “Dark Passion Play”, un gran disco que sale desfavorecido por el rechazo que generó la manera de cantar de Anette, con un enfoque más popero y directo.

Pero si vamos a las canciones, este disco contiene un puñado de grandes himnos de Nightwish y perfectos singles radiales que te resuenan hasta el día de hoy. Desde el movimiento arriesgado de arrancar con una épica de 14 minutos con la inmensa ‘The Poet and the Pendulum’ (temazo), el palo poco disimulado a Tarja con la increíble y ganchera ‘Bye Bye Beautiful’, singles agradables y comerciales como ‘Amaranth’ y una participación más protagónica de Marco Hietala en joyas como ‘Master Passion Greed’, ‘The Islander’ o la emotiva ‘7 Days to the Wolves’.

Calificación: 8.5 / 10


#5. Oceanborn (1998)

Por donde se lo mire, un disco glorioso de power metal sinfónico nacido en el mejor momento del género. Nightwish aprendía de los errores de su debut, y aún siendo una banda muy joven evolucionaba a pasos agigantados. Apenas un año después de la edición de “Angels Fall First”, “Oceanborn” irrumpía en la escena con una producción inmensamente mejorada, composiciones más redondas, performances pasionales y una Tarja Turunen superlativa en las vocales.

No nos podremos olvidar nunca de esa trifecta perfecta en el comienzo que es ‘Stargazers’, ‘Gethsemane’ y la macabra ‘Devil & the Deep Dark Ocean’, así como tampoco de ‘Sacrament of Wilderness’, el que fue durante esos años el caballito de batalla de la banda y algo así como el “hit” que tenían. También en este disco se incluye la increíble ‘Passion and the Opera’, y el cover de Howard Blake ‘Walking in the Air’ que Nightwish popularizó y se sintió como un tema suyo.

Calificación: 9 / 10


#4. Imaginaerum (2011)

Ya con Anette Olzon afianzada en la banda, pese a quien le pese, y manteniendo el principio de que un disco siempre tiene que ser más ambicioso que el anterior, Holopainen y los suyos crearon una verdadera masterpiece de metal experimental y macabro con ‘Imaginaerum’. Acompañado de una película completa (no recomendable), el disco se mueve por territorios arriesgados mostrando incluso facetas más progresivas, macabras y hasta cabareteras, abriendo el abanico a miles de propuestas no abordadas anteriormente.

Desde la majestuosidad y catchyness de un temazo como es ‘Ghost River’, el single perfecto con ‘Storytime’, la balada jazzera ‘Slow, Love, Slow’, el himno folk tabernero ‘I Want My Tears Back’, la fuertemente influenciada por el doom metal ‘Rest Calm’ y un ambicioso cierre épico con ‘Song of Myself’ y los “créditos” con el medley instrumental sinfónico ‘Imaginaerum’, este disco es la joyita incomprendida de Nightwish y merece un lugar en lo más alto del podio.

Calificación: 9.2 / 10


#3. Wishmaster (2000)

Se dice que el tercer disco de una banda es la prueba de fuego para cementar su sonido y mostrar realmente si su propuesta puede afianzarse y llegar a un público más masivo, o si simplemente quedaría como un recuerdo del underground. En el caso de Nightwish, ‘Wishmaster’ supuso un paso agigantado para la carrera de una banda que venía arrasando con todo, aprovechando el auge del power metalque estaba transitando la escena para entregar una placa que está fuertemente basada en el género, pero que además amplía sus horizontes incorporando elementos sinfónicos y fantásticos producto de la mente de un entonces veinteañero Tuomas Holopainen, maestro de toda esta orquesta metálica.

La inigualable voz de la soprano Tarja Turunen ponía la vara muy alta para el mal llamado “Female Fronted Metal”, siendo una de las primeras bandas con una mujer al frente en generar reconocimiento masivo en la escena power-metalera mundial. Este cóctel de talento, buen gusto y dinamismo se complementó con un conjunto de canciones soberbias que se transformaron en clásicos instantáneos y catapultaron la carrera de Nightwish, que de aquí en más solo seguiría creciendo.

Calificación: 9.3 / 10


#2. Century Child (2002)

Este disco guarda un lugar especial en mi corazón ya que descubrí Nightwish en esta época (y en consecuencia toda la movida de symphonic metal que eso llevaba consigo). Los finlandeses venían de cosechar grandes elogios en el campo del power metal con su anterior y recomendadísimo ‘Wishmaster’ (2000), pero acá la cosa se puso aún más ambiciosa, llevando las ideas magistrales de Tuomas Holopainen a otros niveles de majestuosidad, ayudados por un éxito cada vez más importante que les permitió una producción mayor, contando entre otras cosas con una orquesta sinfónica real por primera vez en su historia.

Grandes clásicos de Nightwish como la accesible y emotiva ‘Ever Dream’, la pesadita y riffera ‘Slaying the Dreamer’, el arranque portentoso con ‘Bless the Child’ o un cierre ambicioso y épico con ‘Beauty of the Beast’ salen todos de este disco, sin mencionar que es el primero en contar con el bajista y vocalista Marco Hietala, cuyo dueto vocal con Tarja Turunen en la increíble versión de ‘Phantom of the Opera’ sigue siendo impresionante aún en nuestros días. Sin dudas un paso adelante en la carrera de una banda que continuaba en ascenso y llegaría a su pico discográfico en el siguiente lanzamiento.

Calificación: 9.5 / 10


#1. Once (2004)

Y ahora sí, explotó todo. Luego del paulatino y creciente éxito que Nightwish venía consiguiendo álbum tras álbum, por fin todos los planetas se alinearon y las fichas estaban puestas en el que sería el álbum más ambicioso en la historia de la banda (y uno de los más grandes del Metal Sinfónico). ‘Once’ llevó todo no uno, sino diez pasos más allá: mayor producción, más pomposidad, sentimiento épico constante y la elevación de la música de Nightwish como siempre debió sonar, consiguiendo a la mismísima London Session Orchestra para encargarse de las orquestaciones.

En el plano compositivo encontramos hitazos instantáneos como ‘Nemo’, ‘Wish I Had An Angel’ y ‘Dark Chest of Wonders’, experimentos arriesgados excelentemente recibidos como la hermosa ‘Creek Mary’s Blood’, bombazos metaleros que no dan respiro como ‘Planet Hell’ y ‘Romanticide’, y la cereza del postre, esa gema preciosa que sería el caballito de batalla de Nightwish en los años por venir: la magnificente ‘Ghost Love Score’, testamento de romanticismo trágico y un himno de todo el Metal de aquí en más.

Calificación: 10 / 10


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Alejandro Melgar

Absoluto entusiasta del Metal en casi todas sus variantes y sub-géneros. Melómano, coleccionista de discos y experto en armar documentos, listas y rankings. La estructura me garantiza paz y organización. Amo las series, películas y estoy muy arraigado en la cultura pop, además de disfrutar la naturaleza y el aire libre. Y a pesar de todo esto, soy muy sensible.