ARCH ENEMY – Deceivers (Album Review)

  • 🎸 Melodic Death Metal
  • 🌎 Suecia
  • 📆 12 de Agosto, 2022
  • 💿 Century Media Records

Tracklist:

01. Handshake with Hell
02. Deceiver, Deceiver
03. In the Eye of the Storm
04. The Watcher
05. Poisoned Arrow
06. Sunset over the Empire
07. House of Mirrors
08. Spreading Black Wings
09. Mourning Star
10. One Last Time
11. Exiled from Earth

Por Alejandro Melgar

Hace poco en estas mismas páginas y durante mi descargo en la reseña del nuevo álbum de Amon Amarth, reflexionaba sobre las bandas que llegaron a un nivel de popularidad y estatus que les permite manejarse con total comodidad en una zona de comfort de la cual parecen no querer despegarse. Manteniéndonos en suecia y dentro del Melodeath, tenemos en otro extremo del espectro a los ya legendarios Arch Enemy, que por más de 25 años vienen en constante ascenso en cada encarnación y propuesta marketinera que se propongan. Y su nuevo álbum “Deceivers” es el fruto de toda esta construcción que prioriza la imagen por sobre la música, la comodidad por sobre los riesgos, y el llegar a las masas de todas las formas posibles, más que concentrarse en que el producto a presentar tenga la calidad necesaria.

Hagamos un poco de historia: tras una época que considero la mejor con la genial Angela Gossow al frente (pariendo discazos como “Wages of Sin” (2001) o “Doomsday Machine” (2005) -mi favorito-, y otros que vinieron después no tan trascendentes), el mundo del Metal fue sacudido con una anuncio tan secreto como demoledor: Alissa White-Gluz pasaba al frente y su carta de presentación vino de la mano de “War Eternal” (2014), un disco de retorno potente y brutal que nos devolvía la esperanza y probaba que la nueva frontwoman podía llenar los grandes zapatos que Angela había vaciado. Pero mientras la banda crecía en popularidad, empezó a correr más lo mencionado anteriormente: la imagen y actitud proyectadas por la carismática Alissa tomaron protagonismo por sobre la calidad musical, resultando en un “Will To Power” (2017) genérico y desabrido, un álbum que se ubicó muy por debajo de lo que podía ofrecer una banda llena de músicos geniales. Un completo repaso por la discografía de la banda con un ranking personal la pueden encontrar en Arch Enemy: Albums Ranked.

Ni siquiera la incorporación del guitarrista todoterreno Jeff Loomis salvó al álbum de la mediocridad compositiva y el terreno genérico por el que el mastermind Michael Amott se venía moviendo hace años. Mientras la imagen y popularidad de la banda crecía a pasos agigantados por la actitud de comerse todo a su paso que Alissa aportó a la banda (generando admiración y respeto de gran parte de la fanaticada), la música sufría. Y así llegamos a “Deceivers”, un álbum que llega cinco años después de su predecesor, enderezando parcialmente el camino y recuperando la magia pero a medias. Un disco que funciona y entretiene pero que continúa arrastrando los errores del pasado, desaprovechando a sus músicos y poniendo por delante de la música a la imagen y la superproducción (pueden repasar los anteriores videoclips de toda la carrera de la banda en este especial).

Si quieren pruebas de esto, la banda lanzó previamente a la salida del álbum la exagerada cantidad de cinco singles (seis si contamos el estreno de “The Watcher” que casualmente estoy viendo en este momento en vivo en la transmisión del Wacken Open Air mientras escribo estas líneas), y cada uno con su videoclip respectivo y una producción imponente por detrás, dejando una gran marca en el público, algo que fue previsto por el mismo Michael Amott, quien llegó a declarar que la gente ya se sabría las nuevas canciones para cuando las presentaran en vivo. A juzgar por su enérgica presentación en Wacken, eso definitivamente ha funcionado. Pero esta estrategia de avocarse al single y al videoclip más que al formato de álbum es algo que en mi opinión le quita valor al producto final. Se siente más como una colección de canciones y videos independientes que como un disco completo propiamente dicho. Y esa sensación de vacío le resta puntos a un álbum que de otra manera se vería como sólido y lleno de hits.

Por eso cuando le damos play al disco ya nos sentimos en terreno familiar y no descubriendo algo novedoso, aunque “Handshake With Hell” resulta ser un opener perfecto y contundente donde se vuelve a utilizar el recurso de las voces limpias de Alissa (algo de lo que no me quejo pues le agrega variedad a la propuesta). Una canción que claramente funciona muy bien en vivo y tiene pinta de futuro clásico. “Deceiver, Deceiver” es otra que ya escuchamos (fue el primer single lanzado), y ya sabemos de memoria de qué va dado que fue liberado en Octubre de 2021. ¿Lanzar un single casi 9 meses antes del disco? Bienvenidos a la era de la inmediatez digital señor@s. De la canción en sí no tengo demasiado para decir ya que lo considero de los temas más flojos del disco, con un estribillo olvidable y unos versos con influencias Hardcore Punk que no funcionan del todo.

In the Eye of the Storm” se presenta como un medio tiempo que tiene mucho más de Heavy tradicional (y hasta Hard Rock) que de Melodeath. De no ser por las voces podridas podría pasar tranquilamente como un hit de cualquier grupo de los estilos mencionados. La decisión creo que es acertada, resultando en una bomba sónica de mucha melodía y cadencia casi marchosa que también probará su efectividad ante las hordas enardecidas de asistentes a recitales. Le sigue la mencionada “The Watcher” que oficia como último single, un tema que evoca aquellas épocas del Arch Enemy de hace 20 años donde versos totalmente demoledores y llenos de doble bombo se fusionan con estribillos mucho más listener-friendly y casi infantiles, un recurso por la que la banda se hizo popular allá por 1999 con la salida del esencial “Burning Bridges”. Atractiva canción hitera.

Poisoned Arrow” se presenta enigmática con un comienzo acústico y orquestal, para luego desembocar en un tema un tanto desabrido y genérico que ya escuchamos mil veces en Arch Enemy, mostrando el avance de un disco que se balancea entre hits atemporales y esfuerzos a medio camino que quedarán en el recuerdo de muy pocos. “Sunset Over the Empire” fue otra que ya conocimos, una canción llena de grandes momentos que se entrelazan entre la agresión de sus versos acelerados y un estribillo épico lleno de majestuosidad, claramente otro acierto. ¿Y adivinen qué? ¡Otro tema que ya conocimos! Al menos después de acá será todo nuevo. “House of Mirrors” fue claramente otra canción con intención de demoler todo a su paso en vivo y se presenta con gran éxito ante el público, con una mixtura de aceleración melodeath vertiginosa y un estribillo a medio tiempo que da ganas de cabecear y dejarse llevar por esa hipnosis riffera.

Otro medio tiempo interesante aparece de la mano de “Spreading Black Wings” pero sus buenas intenciones no son suficientes para salvar a este tema de la intrascendencia y la montononía. Por momentos trae algunas reminiscencias de las buenas épocas del “Anthems of Rebellion” (2003), pero no alcanzan cuando todo se nota tan prefabricado. Tras el breve interludio “Mourning Star” que provee un enfoque acústico y ambiental de enganche, “One Last Time” entretiene pero muestra el mismo reciclaje de ideas, riffs y estribillos que ya conocemos de memoria, donde queda una vez más en evidencia la falta de innovación que el señor Amott está teniendo hace tiempo. El punto final lo pone “Exiled From Earth”, otro medio tiempo que intenta cerrar el álbum de forma épica y en realidad lo logra parcialmente, siendo una de esas canciones que pasan desapercibidas hasta que vuelves a escucharla con atención, descubriendo más detalles. Pero eso es todo, la onceava placa de Arch Enemy nos deja un sabor agridulce en este cierre carente de alma.

En el estado actual de la industria musical, Arch Enemy decide ponerse del lado de la inmediatez y el impacto visual, algo que no le sienta muy bien a una banda con 25 años de trayectoria y un historial de sólidos lanzamientos de carácter clásico. El haber lanzado la mitad del trabajo como singles previos hace que el impacto final de “Deceivers” sea mucho menor, sumado a que varias de las composiciones se sienten planas y genéricas. Michael Amott necesita un sacudón urgente, además de permitirle al resto de la banda aportar ideas y renovar conceptos, y ahí es donde Jeff Loomis tiene que tomar las riendas y salvar este barco antes de que se hunda. Más allá de esto, la placa no deja de ser hitera, orientada a la canción y el gancho, con algunos tracks que trascenderán y se convertirán en clásicos, algo que el disco como producto completo nunca podrá lograr. “Deceivers” sería el disco perfecto para la generación tik-tokera, si no estuviera construido por un boomer desorientado que intenta apelar a una juventud de la que no es parte.


ARCH ENEMY - Deceivers

Arch Enemy decide ponerse del lado de la inmediatez y el impacto visual, algo que no le sienta muy bien a una banda con 25 años de trayectoria y un historial de sólidos lanzamientos de carácter clásico. El haber lanzado la mitad del trabajo como singles previos hace que el impacto final de “Deceivers” sea mucho menor, sumado a que varias de las composiciones se sienten planas y genéricas. Más allá de esto, la placa no deja de ser hitera, orientada a la canción y el gancho, con algunos tracks que trascenderán y se convertirán en clásicos, algo que el disco como producto completo nunca podrá lograr.
7.9

Producción

8.2/10

Composición

7.6/10

Replay Value

7.8/10

Valoración Personal

8.0/10

Pros

  • Proporciona unos cuantos hits que se convertirán en clásicos de la banda.
  • Algunas canciones se sienten frescas y contundentes, especiales para el vivo.
  • Los cinco videoclips lanzados construyen una potente videoteca visual para el álbum.

Cons

  • Sentimiento general chato y genérico con fuerte falta de innovación.
  • Lanzar la mitad del álbum como singles previos no fue una sabia decisión.
  • Jeff Loomis continúa siendo inmensamente desaprovechado.

Alejandro Melgar

Absoluto entusiasta del Metal en casi todas sus variantes y sub-géneros. Melómano, coleccionista de discos y experto en armar documentos, listas y rankings. La estructura me garantiza paz y organización. Amo las series, películas y estoy muy arraigado en la cultura pop, además de disfrutar la naturaleza y el aire libre. Y a pesar de todo esto, soy muy sensible.