BLIND GUARDIAN: Albums Ranked

Por Michael Prado

En 1984, un par de jóvenes obreros de la pequeña ciudad alemana de Krefeld, ubicada en el oeste del estado Nordrhein-Westfalen, tomaron la decisión de emprender su propia aventura musical, inspirados en el amor que les inspiraba a ambos el Heavy Metal.  Esos 2 jóvenes respondían a los nombres de Hans-Jürgen “Hansi” Kürsch y André Olbrich, quienes, junto a Thomas “Thomen” Stauch y Marcus Dork, iniciarían un grupo de nombre LUCIFER’S HERITAGE, nombre que 3 años después cambiarían por uno de corte más épico, como lo es BLIND GUARDIAN (a la vez que Marcus Dork dejó el barco para darle lugar a su tocayo Marcus “Magnus” Siepen), para así evitar ser confundidos con una banda más del corte Black Metalero que estaba iniciando su auge en esos años donde se empezaba a moldear cada una de las distintas variables del metal.

Dicha banda tuvo en sus inicios una dirección más orientada al Heavy Metal influenciado tanto por el sonido de los grandes del Thrash Metal teutón (ya saben, grupos como Destruction y Kreator principalmente) como por grupos de lo que se conoce como la New Wave of Brittish Heavy Metal o por sus siglas NWOBHM (ejemplos como Iron Maiden, Judas Priest, Demon y Satan -estos últimos los favoritos de Hansi en este estilo-) y también por el fenómeno que inició Helloween a partir de su mítica bilogía de álbumes intitulados “Keeper Of The Seven Keys”, siendo esta última influencia la que, con el pasar de los años, ganaría mayor peso en el quehacer compositivo de estos chicos, hoy conocidos en el argot artístico como “los Bardos del Metal”.

Hace ya 16 años que llevo de conocer a este grupo, desde que un gran amigo mío me facilitara en un USB varios discos de Power Metal, entre ellos el inolvidable álbum doble “Live” (2003).  Desde ese momento, tras escuchar temas tan icónicos como “Valhalla” o “The Bard’s Song”, no pude más que caer ante el hechizo cautivante que la música poderosa, a la vez que de letras tan maravillosas y ejecución tan impresionante en la voz de Hansi Kürsch, ocasionaron en mi psique, ganándose de manera incuestionable el podio absoluto en mi gusto musical.  Debido a dicha razón, me siento en la honrosa responsabilidad de compartir con ustedes, amigos lectores, mi ranking personal de álbumes creados por este cuarteto tan prodigioso.  Quizás muchos no concuerden con él (sobre todo por un caso muy en específico que podría provocar algo de roncha entre la fanaticada de los bardos), pero recuerden que esto no es más que mi humilde punto de vista, y ustedes también pueden contribuirnos su propio top, para así enriquecer la charla.  Siendo todo esto dicho, enfundémonos nuestra capa de viaje, preparemos el instrumento de cuerdas que tengamos a mano y afinemos la garganta para entonar la canción del bardo -en el bosque- mientras nos desplazamos a lo largo de esta travesía.

(NOTA: debo añadir que en esta lista no incluiré el álbum “Legacy Of The Dark Lands”, ya que lo considero un caso aparte en la música al amparo del nombre “Blind Guardian”)

#10. Follow The Blind (1989)

Quizás el disco que mucha gente injustamente hace a un lado, y que bueno, en el caso de mi gusto particular, pese a que lo pongo como el último en esta lista (sin necesariamente ser malo por ello, sino porque me gustan más los posteriores lanzamientos de Hansi y su cuadrilla de bardos), no deja de ser muy escuchado por mí cuando tengo la oportunidad.  En este álbum los bardos apuntaban a un sonido más potente inclusive que en su tremendo debut del 1988, pese a que las canciones todavía no tenían ese gran carisma de los álbumes que vendrían posteriormente.

Insisto en decir que este disco en lo absoluto debería ser menospreciado, e inclusive muchos lo tendrán en un lugar de mayor estima en su top personal, máxime teniendo canciones tan impresionantes como “Banish From Sanctuary” (que ha servido de apertura para conciertos en la etapa inicial del grupo), “Damned For All Time” y la legendaria e imprescindible “Valhalla”, además de tener como invitado de lujo a Su Majestad Suprema, el Padre del Power Metal, Kai Michael Hansen, quien aportó su guitarra para “Hall Of The King” y su voz para “Valhalla”.

Calificación: 8.7 / 10

#9. Beyond The Red Mirror (2015)

El último álbum que ha publicado Blind Guardian data de ya hace 6 años (y soy orgulloso poseedor de la versión earbook del mismo).  Fue concebido como una secuela a la historia que Hansi creó para 3 canciones del “Imaginations From The Other Side” (más en específico “Imaginations From The Other Side”, “Bright Eyes” y “And The Story Ends”), donde un jovencito con poderes mágicos estaba por entrar a un portal mágico y al final se aleja de ello, pero en este álbum se relata que, años después, el chico tomaría la decisión de entrar y encontrarse con una aventura que cambiaría su destino para siempre.

Musicalmente el disco muestra la madurez del grupo en su máximo esplendor, ya habiendo superado casi por completo lo que fue la senda de sus inicios y apostando más por la melodía, sonidos orquestales y esquemas de porte más progresivo, cosas que han dividido a la audiencia.  En lo personal, inicialmente me gustó mucho el disco, pero con el pasar del tiempo, he visto que en definitiva, como álbum en general, palidece ante la mayor parte de sus predecesores, sin dejar de tener piezas realmente majestuosas como la colosal “The Throne”, la mágica “At The Edge Of Time”, la trepidante “Sacred Mind”, esa hermosísima midtempo “Distant Memories”, “Holy Grail” y su energía recargada de velocidad que hará remembranza de esos años prístinos, y los tremendos números inicial y de conclusión que fueron “The Ninth Wave” y “Grand Parade”.

Calificación: 8.8 / 10

#8. Nightfall In Middle-Earth (1998)

Lo sé, y por eso me traje un escudo conmigo.  Me va a llover y parejo por poner tan abajo este tan loado (para mí en exceso) álbum, en el que los bardos mostraron de la manera más abierta al mundo el amor que profesan por la obra de John Ronald Reuel Tolkien, al contarnos de la manera que lo hicieron los relatos que se conocen como “Quenta Silmarillion”, escrito por el gran autor y publicado en 1977 (cuatro años después de su fallecimiento) por su hijo Christopher Tolkien.

Tengo clarísimo que en este álbum hay joyas de porte maravilloso como mi amadísima “Mirror Mirror”, ese magiquísimo midtempo de nombre “Nightfall”, la trágica pero épica “Time Stands Still (At The Iron Hill)”, el tremendo track inicial de infinidad de conciertos conocido como “Into The Storm”, un cañonazo de potencia impresionante como lo es “The Curse Of Fëanor” y dos de las mejores y más injustamente olvidadas baladas de los bardos como lo son “Blood Tears” y “The Eldar”; no obstante el álbum palidece de manera muy determinante para mí al ser considerado (al menos de mi muy humilde perspectiva) como un paso atrás en cuanto a potencia musical (ojo, no calidad, sino POTENCIA), algo que, en lo particular, a mí me dolió montones, en especial por el bombazo destrozacuellos que fue su antecesor, “Imaginations From The Other Side”.  No obstante, insisto, el que un disco esté en esta lista más abajo que otros, no significa que sea un disco malo ni mucho menos (con Blind Guardian JAMÁS he tenido un disco malo, hasta ahora, ni creo sinceramente que vaya a ocurrirme tal desaguisado), simplemente considero que hay otros álbumes que les ganan en mi gusto particular.

Calificación: 8.9 / 10

#7. Battalions Of Fear (1988)

Cuando yo empecé a escuchar a Blind Guardian lo hice desde este primer álbum, en donde la banda empezó a escribir más en serio su historia con letras de oro (dejando atrás la producción más rudimentaria que tuvieron en los 2 demos que sacaron bajo el nombre de Lucifer’s Heritage).  Y sin dudas quedé cautivado desde ese momento todavía más de lo que me ocurrió inicialmente con lo primero que había escuchado de ellos cuando le di aquella repasada al USB que me facilitaron.

Fue escuchar la manera tan potente y sublime con que inició el álbum en la tan solicitada en directos “Majesty”, la agresividad y tralla de “Guardian Of The Blind”, la magia y maestría que me demostraron tanto André Olbrich como Marcus Siepen en sus guitarras en números como “Wizard’s Crown”, “Run For The Night”, “The Martyr” y los demás que componen esta gran joya ochentera, los que me llevaron a declarar mi amor eterno para este grupo.  Si bien hay álbumes que me gustan más que éste, no será raro para mí el volver a darle una escucha y agitar el cráneo con la energía que fluía en estos grandes músicos cuando apenas estaban cercanos a alcanzar la primera mitad de sus 2 décadas de vida (solamente escuchar lo juvenil que se escuchaba la voz de Hansi dice mucho de ello).

Calificación: 9 / 10

#6. A Twist In The Myth (2006)

Acá llegamos a este álbum que ha sido rechazado por tanta gente, debido a que lo consideran el más flojo en toda la discografía creada por este cuarteto de Krefeld.  En cuanto a mí, pues, coincidió prácticamente su fecha de salida con el momento en que inicié mis escuchas de sus álbumes, y debo decir que me llamó bastante la atención y de manera muy positiva la abundancia de melodía que presentó este trabajo, que significó el ingreso de Frederik Ehmke al grupo como baterista, en sustitución de un Thomen Stauch que había partido en el 2003 (tras la conclusión de la exitosa gira del “A Night At The Opera”, argumentando desacuerdo con la dirección musical que Blind Guardian iba tomando).

Si bien este álbum no tiene la velocidad inmisericorde que la banda manifestó en discos como el “Somewhere Far Beyond” o el mismo “Imaginations From The Other Side”, considero que tiene canciones las cuales (al menos para mí) son un auténtico deleite auditivo, como la inicial “This Will Never End” con su gran poder, la más refinada y elegante “Otherland”, “Turn The Page” y su alegre coqueteo con los sonidos celtas (y no es para menos, la letra habla de la mitología celta), la magia de “Fly” (pese a que ya pedimos que no la toquen tanto en conciertos, ¡jajaja!), esa melodía tan maravillosa en “Straight Through The Mirror”, la mezcla tan engalanada de Hard Rock y Power Metal en números como “Another Stranger Me” y “The Edge” (esta última teniendo uno de los mejores solos de guitarra de André a mi gusto).  Por todo esto siento que este disco es uno de los que han sido más injustamente tratados en la historia, y considero que merece una segunda oportunidad por parte de quienes lo despreciaron en el pasado.

Calificación: 9 / 10

#5. Somewhere Far Beyond (1992)

Conforme empezamos a subir escalones en esta lista, empiezan a surgir en el horizonte nombres más pesados y magistrales, como lo es este álbum tan amado, donde Hansi y los suyos decidieron tomarse las cosas más en serio, y trajeron un disco que definitivamente fue un salto tremendo en cuanto a producción y calidad de sonido, además de que nuestro cantante y (en ese entonces) también bajista, empezó a apelar mayoritariamente por tonos más agudos en sus interpretaciones vocales (algo de lo que ya venía dando ciertas trazas en el disco anterior, “Tales From The Twilight World”).

Ciertamente el disco es más recordado por ser en el que viene el himno inmortal del grupo, como lo es “The Bard’s Song – In The Forest” (su grandeza es tal que, todavía no olvido lo que fue la presentación de Demons & Wizards en el Wacken Open Air de 2019, donde la gente, tras terminar el concierto, cantó a capella la canción de inicio a fin, ¡ALGO SUBLIME!), pero en él te hallas también piezas tan mágicas y grandilocuentes como la inicial “Time What Is Time”, “Journey Through The Dark” con su poderío y velocidad que deja en vergüenza a Dragonforce (lo digo siendo fan también de ellos), la epicidad de “Theatre Of Pain”, esa atmósfera tan envolvente de “The Quest For Tanelorn”, “The Bard’s Song – The Hobbit” que tan injustamente devaluada ha sido por tener un nombre similar a la preciosa balada de este álbum, y claro, el monumento de 7 minutos y medio que da nombre al álbum, “Somewhere Far Beyond”, que Hansi creó su letra como sentido homenaje a la saga “La Torre Oscura” del insigne escritor Stephen King.

Calificación: 9.2 / 10

#4. Tales From The Twilight World (1990)

Dije anteriormente que Blind Guardian tenía legado en su sonido de cosas como el Thrash Metal (mayoritariamente el teutón, aunque el Bay Area también tuvo su parte en el gusto de estos chicos), y también lo que fue el NWOBHM, pero también (reitero), la locura que generaron los “Keeper Of The Seven Keys” fueron sumamente decisivos para que Hansi, André, Marcus y Thomen, optaran por un sonido más melódico en su propuesta musical, a la cual añadieron además ingredientes de corte épico como lo es el uso de coros con cantantes invitados (donde desde ese entonces escuchamos habitualmente a gente como “Hacky” Hackmann, Kalle Trapp, el fallecido Rolf Kohler, y en esa oportunidad al grandioso Piet Sielck de Iron Savior y nuevamente al Grandioso Kai Hansen, al que le sobraba un tanto de más el tiempo tras su salida de Helloween un par de años atrás).

Este es otro álbum que no dará tregua ni descanso al cuello de los escuchas del buen metal, con canciones que van a una velocidad arrolladora, tales como “Traveler In Time” que da inicio al álbum, “Welcome To Dying” que en conciertos es de las infaltables (hasta en los de Demons & Wizards ha estado presente desde el 2000), “Goodbye My Friend”, “Lost In The Twilight Hall” (con todo y una tremenda aparición más de Kai cantando), “Tommyknockers”, “The Last Candle”, pero también este álbum tiene el espacio para un momento de reposo que destila magia y hermosura por cada arista, como lo es la legendaria pieza de nombre “Lord Of The Rings”, con la cual muchos la conocieron en los viejos tiempos de los programas P2P como LimeWire, Ares y demás software de ese tipo (me incluyo entre esos que conoció al grupo más o menos así, aunque no con esta pieza en específico).  Creo que a todos nos constará que el “sonido Blind Guardian” tuvo el inicio de su consolidación a partir de este tercer álbum del grupo.

Calificación: 9.3 / 10

#3. At The Edge Of Time (2010)

Al llegar a este punto, mucha gente había quedado inconforme con Blind Guardian tras el lanzamiento de “A Twist In The Myth” en el 2006, por lo que a los bardos de Krefeld les quedaba la importante tarea de recuperar por parte de sus “die-hard fans” la confianza que, si bien no se había perdido, sí se sentía algo de resentimiento por parte de un sector de esta fanaticada.  Por eso el grupo se dio a la tarea de buscar un balance equitativo entre lo que se define como “las 2 épocas de Blind Guardian”, la primera que fue más Speed Metalera por así decirlo (de 1988 a 1995) y la segunda, que apostó más por sonidos épicos, pasajes progresivos y mayor complejidad musical (del 1998 en adelante).  Y si a eso le añadimos elementos orquestales que tuvieron un peso importante en el éxito de este siguiente paso, pues tenemos como resultado lo que fue “At The Edge Of Time” para la discografía de Blind Guardian.

Es que este disco tiene de todo para todos, y difícilmente dejará inconformes a quienes se digan seguidores de Hansi y su séquito musical, debido a que tenemos canciones colosales potenciadas por el poder de la orquesta sinfónica como lo son “Sacred Worlds” (pieza que al día de hoy sigo alabando el trabajo que hicieron para mejorar tan gloriosamente un número tan precioso como lo fue esta pieza que originalmente salió para el juego “Sacred II: Fallen Angel”) y “Wheel Of Time”, piezas que abren y cierran respectivamente el redondo; también hay canciones que retoman la senda más acelerada como “Tanelorn (Into The Void)”, “Ride Into Obsession” o “A Voice In The Dark”, baladas que no podían ser más preciosas como “Curse My Name” (mi balada favorita de todos los tiempos, su nivel de detalle y estructura musical es IMPRESIONANTE) y “War Of The Thrones”, y hasta piezas que evocan el sentir del “Nightfall In Middle-Earth” como “Road Of No Release”, “Valkyries” o “Control The Divine”.  Sin dudas, el que tenga peros sobre el esfuerzo que hicieron los bardos para alegrar a toda su ferviente feligresía, no sé qué más querrá.

Calificación: 9.5 / 10

#2. A Night At The Opera (2002)

Este álbum se puede considerar como el punto más divisivo en la discografía de Blind Guardian, pues es a partir de este momento donde muchos consideran que el grupo ha abandonado sus raíces y cae en pomposidad que les resulta innecesaria y hasta fatigante, siendo hasta el hecho de que muchos les resulta un álbum de difícil escucha.  De mi parte no fue así, siendo que desde que le di su primer giro en mi vida, quedé prendado del tremendo y sobresaliente trabajo que los bardos, en todo un año de trabajo, consiguieron lograr para un disco que resulta de sonido único inclusive en toda la escena del metal.

Hago hincapié en la unicidad que tiene la música de este álbum, dado que nunca he escuchado en otro lado los elementos que lo hacen tan distintivo, como lo son esos coros multitudinarios de guitarras, las armadas de “múltiples Hansis” que se escucharán, especialmente en los estribillos, el uso discreto de elementos orquestales (más que en otro caso que haya escuchado), y el trabajo de batería tan ajeno a lo acostumbrado por el grupo.  Una lástima que, por lo desgastante que resulta lograr un álbum de esta magnitud, no se vea algo similar, pero en fin, eso hace que sean más inimitables canciones como “Battlefield” (que seguimos añorando llegue a conciertos), “Under The Ice” y su intrigante atmósfera, la manera tan particularmente épica y hermosa en que Hansi te construye una pieza romántica sin caer en cursilerías con “The Maiden And The Minstrel Knight”, el grito esperanzado por un mundo mejor en la preciosa “Wait For An Answer”, la melancolía elegante de “Age Of False Innocence”, “Punishment Divine” y el desenfreno en su velocidad que nos narra la locura que invadió la mente del célebre pensador Friedrich Nietszche, pero por sobre todo, la construcción sin par y de manera absoluta increíble que es la increíble “And Then There Was Silence”, la mejor canción que he escuchado en toda mi vida al día de hoy.

Calificación: 9.7 / 10

Reseña Completa – A Night At The Opera

#1. Imaginations From The Other Side (1995)

Yo considero que éste y el “Nightfall In Middle-Earth” son los que casi siempre estarán en la cima de cada lista personal en cuanto a discos de Blind Guardian se refiere, y no es para menos, dado el legado que representa en la historia del grupo ambos álbumes, y en mi caso más particular, el bombazo a nivel emotivo y de grandeza artística que significó desde el primer momento que lo escuché desde que inicia hasta que concluye.

Como hice mención de ello en la lista de mejores álbumes del 1995 seleccionado por miembros del staff de esta web (mismo que puedes pasar a leer ACÁ), decisiones tan importantes como la que Hansi tomó en 1993 de tomar clases de canto, y que la banda pasara a trabajar ahora teniendo como productor a un nombre del calibre de Flemming Rasmussen (quien labró el sonido de los legendarios “Ride The Lightning”, “Master Of Puppets” y “…And Justice For All!” de Metallica), hablaban del compromiso que este cuarteto estaba teniendo con respecto a lo que querían presentar en esa oportunidad.  Y sí, superar a “Somewhere Far Beyond” no sería “comida de burro” (como decimos en Costa Rica), pero debo decir que lo consiguieron y con creces.  Nada más iniciar la canción “Imaginations From The Other Side” y nos damos cuenta de que las cosas respecto a la gran subida en cuanto a calidad compositiva y performance, tanto vocal como instrumental, van muy en serio, cosas que se confirman conforme el disco avanza en las canciones, teniendo la velocidad y porte cuasi-Thrashero de “I’m Alive”, pasando a la magia medieval de tiempos artúricos en “A Past And Future Secret”, luego yendo a poner en peligro nuestros mortales cuellos con la despiadada furia y melodía de “The Script For My Requiem”, ponernos emotivos con “Mordred’s Song”, nuevamente perder el control tras ser atropellados por la carrera furibunda de “Born In A Mourning Hall” (esas guitarras que jamás habían sonado tan poderosas como en ese momento), una especie de descanso que nos vuelve a arrastrar velozmente en “Bright Eyes”, ser todavía más despedazados con la tralla sin fin de “Another Holy War” y acabar el trepidante viaje con el más glorioso midtempo de la historia, “And The Story Ends”…  Dios, ¿dónde tengo guardada mi copia del “Imaginations”?  Cuando hablo de él tengo la imperativísima necesidad de darle por vez #345837084234.  Y tú…  ¿YA LO ESCUCHASTE?

Calificación: 10 / 10

Reseña Completa – Imaginations From The Other Side

Michael Prado

De Costa Rica para el mundo. Fan de la música DE VERDAD, hecha con sentimiento y verdadero amor al arte, sin importar el género, aunque debo admitir que doy amplia preferencia a lo que ha sido creado en Metal, Rock, música Celta, Clásica, soundtracks de Videojuegos, Electrónica y demás. Un abrazo y bendiciones para tod@s.

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