MÄGO DE OZ 🇪🇸 – Bandera Negra (Album Review)

Por Michael Prado

Creo que todos tenemos una banda que nos inició en esto del rock y el metal, una banda que nos gusta y que hemos visto ser muy criticada con frecuencia, y también una banda que podemos definir como “gusto culposo” delante de nuestros amigos más “tr00”.  En mi caso, todos esos ejemplos se reúnen en una misma banda, y esa es Mägo de Oz.

Amada por legiones, detestada a morir por multitud de escuadrones, criticada de todas las maneras posibles (que plagios, que el nivel paupérrimo de su líder en la batería, que son vendidos, que si ya no son lo mismo sin José Andrëa a las voces, etc.), alabada por el legado que (sea como sea) han dejado con muy memorables canciones, este fue el grupo que me abrió la senda en mi caso particular al mundillo del rock y metal allá a finales del año 2005, como lo mencioné en mi reseña del álbum doble «Gaia II – La Voz Dormida» (ACÁ puedes leerla).  Y bueno, pese a que me tuvieron desanimado de darle escucha a sus nuevas producciones durante 13 años («La Ciudad de los Árboles» (2007) fue la primera gran decepción que me dieron de varias seguidas), hoy día las cosas han cambiado (fue con «Ira Dei» que me reconcilié con estos madrileños).

Este conjunto, formado por Jesús María Hernández Gil, más conocido como “Txus di Fellatio” o “El Príncipe de la Dulce Pena” tocando la batería (o al menos eso dice que hace, jejeje) y escribiendo mayoritariamente las letras, los cantantes Javier “Zeta” Domínguez y Patricia Tapia (el primero no muy querido por los que algunos conocemos como “las viudas de José Andrëa”), los guitarristas Víctor de Andrés y Manuel Seoane (entrando Víctor al grupo tras la partida de los históricos Juan Carlos Marín “Carlitos” y el muy querido por los fans Francisco Javier Gómez de la Serna “Frank”), el bajista Fernando Mainer, el teclista y también guitarrista Javi Díez (cerebro también de la banda de Power Metal madrileña Arwen), el flautista José Manuel “Josema” Pizarro, y el hombre que, a su llegada en 1992 al grupo, fue el que le cambió para siempre el sendero que tomarían desde ese momento, el violinista Carlos “Mohamed” Prieto Guijarro, nos han traído para este 2021 (con un tanto de retraso respecto a la fecha que tenían originalmente planeada de lanzamiento -sería en mayo su llegada a los estantes de venta-) su decimotercero álbum de estudio, donde nos mostrarán a lo largo del mismo una cara sumamente más relajada respecto a lo que fue su trabajo del 2019, el tremendo “Ira Dei”.

Víctor de Andrés (guitarras), Josema Pizarro (flautas y gaitas), Manuel Seoane (guitarras), Carlos «Mohamed» Prieto (violín), Javier «Zeta» Domínguez (voz), Txus di Fellatio (batería), Patricia Tapia (voz), Javi Díez (teclados y guitarra adicional) y Fernando Mainer (bajo).

Las páginas del álbum “Bandera Negra” se abren con un instrumental introductorio de nombre “La Isla de las 7 Calaveras”, que a mí en lo particular me da severas remembranzas al intro “En Un Lugar…” que daba inicio al recordadísimo tercer disco de estos chicos, La Leyenda de La Mancha” (1998).  El sonido de la guitarra acústica se entremezcla con el violín y la flauta, llevándonos poco a poco a una parte que se va haciendo más heavy en su sonido, al entrar la batería y las cuerdas eléctricas.  Ojo a la melodía, que nos la estaremos topando posteriormente.

Con el grito de “¡Al Abordaje!” de Zeta, damos paso a las melodías en la guitarra de Víctor de Andrés, para que entremos en un deleitoso Speed Metal alimentado por la belleza del sonar que proviene de la flauta de Josema y el violín de Moha (ya quedará a criterio de cada quién qué tan honesto es el sonido del doble bombo en esta oportunidad).  La letra de la canción (que dicho sea de paso, me fascinó que tenga estrofas que cante también Patricia) es de temática netamente pirata (algo que se percibe en este álbum desde la misma portada, creada por el siempre controversial Gaboni, artista gráfico del grupo a partir de aquella legendaria bruja que dibujó para el EP “Mägo de Oz” del 1997).  Yo seré franco acá, no esperaba una pieza tan potente y bien labrada como inicio para esta oportunidad, dado el hecho de que se comentaba sobre este álbum que sería un tipo de “descanso” como lo fue “La Ciudad de los Árboles” en el 2007.  El resultado final me ha dejado plenamente satisfecho.  8 minutos donde cada músico brilla de manera notable cuando le llega su oportunidad.  Hermoso el momento pausado que tiene la pieza al llegar los 4 minutos tras terminar la parte instrumental.

Vaya obsesión la que Txus se tiene con la palabra “Resacosix” (misma que por cierto no existe en el diccionario, pero se lo perdonamos porque sabemos a qué se refiere).  La hemos visto anteriormente en 2 canciones del grupo, el single y el VHS “Resacosix in Hispania” de 1997, la canción “Resacosix en la Tabla” del 2007 (cover de la canción “39” de Queen, la verdad decepcionante) y en este álbum ha llegado una que de veras le hace honor a la primera que para muchos es un himno indispensable cuando “se pegan la tanda” (diríamos en Costa Rica).  “Resacosix en Pandemia” creo que es el grito de auxilio de muchos borrachines que se sienten en desesperación tras tanto tiempo de abstinencia obligada debido a las cuarentenas y todo eso.  Quizás una de las piezas más divertidas que estos madrileños nos han regalado en muchos años, con una letra llena de picardía (tal y como siempre se espera de Mägo).  Ese estribillo la convierte en una que debe a fuerza estar en conciertos.

El sonido de teclado por parte de Javi Díez toma protagonismo en el inicio de “Nunca Te Fallaré”, hermosa canción que me deja un sabor similar al que tuve en su momento con la hermosa “Hazme Un Sitio En Mi Piel” del “Gaia II”.  Es de esas piezas donde Txus nos habla de compañerismo, dar la mano amiga y el apoyo mutuo (sobre todo en esas hermosas relaciones de pareja).  Lindo número que apuesta a un acertado ritmo entre Heavy Metal y Hard Rock que en lo particular me fascina cuando ellos lo usan.

La banda presentó hace unos días como cuarto single de este álbum la canción “La Dama del Mar”, que es la típica canción infaltable en cada disco de estos Folk Metaleros con el ritmo de piezas legendarias como “La Danza del Fuego”, “Fiesta Pagana” (a la cual se parece más de estas que menciono por su afinación en Si Menor) o “La Costa del Silencio”, y que en esta ocasión nos regala (en las voces de Zeta y Patri) la triste historia de una sirena que canta sus anhelos en la Noche de San Juan, y que al final halla el amor en una hermosa chica pirata (nunca falta la reivindicación a la diversidad sexual en las letras de Txus, y en este caso me parece algo realmente peculiar, pues nunca se había visto ese tipo de amorío, entre una sirena y una pirata).

Patricia Tapia inició sus andaduras musicales de forma profesional a sus 23 años en el 2000, cuando formó Nexx, su primera banda, mas antes de ello tuvo que recorrer un sendero lleno de prejuicios, reclamos y demás hacia su persona, que en este número netamente heavy metalero de nombre “El Aplauso Herido”, ella misma se encarga de narrarnos con su voz cargada de matices hermosos y también sumamente potentes.  Definitivamente fue una decisión acertadísima por parte de Txus traerla a Mägo, aunque siento que debió tener más protagonismo desde el momento que llegó, precisamente en el 2007.

Ahora bien, no todo es color de rosas cuando uno escucha un disco, y aunque a veces pareciera que a mí “todo me guste”, en palabras de un muy querido miembro del staff de este website (te estoy viendo, Checo 😁), pues este es un caso donde quedé sumamente contrariado desde la primera vez que escuché este extraño experimento.  Mägo de Oz decidió para su segundo single de este álbum, “Tu Madre es una Cabra”, unir fuerzas con la banda de ska y rumba catalana La Pegatina, para una canción que a mí la verdad me provocó más cringe que otra cosa, pero posiblemente a los fans del ska les llegue más (es que qué va, esos grititos en un intento PÉSIMO de “meter ambiente” por parte del cantante Adrià Salas me entorpecen la escucha de una pieza que a nivel instrumental es realmente interesante por la mixtura del Folk Metal de Mägo y el Ska que profesa La Pegatina).  Claro, esto le abre las puertas a que, en un futuro, no sé, podamos ver a Mägo cooperando con otra banda de ska más reconocida como lo son los vallecanos Ska-P (de hecho, yo siempre había pensado que si Mägo decidía colaborar con un grupo de ska sería con ellos).

Criticado a más no poder, pero Txus sigue siendo el eje por el cual subsiste esta exitosa banda madrileña.

Si hay un personaje de la música española que siempre me han fascinado sus colaboraciones con Mägo de Oz es el cantante de Sôber, Carlos Escobedo.  Pues bien, nuevamente lo tenemos al lado de la banda de la bruja para la canción “Guerra y Paz”, que “peca” de ser una hermosa canción romántica o de amistad muy filial llena de sentimiento en cada verso, y seré claro, hacía tiempos una letra romántica de los Mägo no me gustaba tanto.

Mägo de Oz es insigne por ser una banda que ha hecho “plagios” de canciones hechas por otros grupos, y hasta de autoplagios de obras anteriores.  Pues para el primer single de este álbum, “El Cervezo – El Árbol de la Birra”, decidieron plagiar no melodías propias ni ajenas, ¡sino más bien una portada propia anterior!  El que vio la portada de este single inevitablemente pensará en la del álbum “La Ciudad de los Árboles”, pues hasta los colores usados son los mismos de aquel prescindible álbum del 2007.  Pero, en fin, el punteo melodioso y divertido de la guitarra acústica nos introduce a una pieza netamente fiestera (como si hiciera falta más fiesta de la que ya tuvimos en un par de canciones) donde Txus declara sus más profundos sentimientos a las bebidas espirituosas, que para muchos son el equivalente en la vida real del “agua ultrasagrada” de Dragon Ball.  En fin, por otra parte, me gustó la forma en que se entrelazan versos tras la parte instrumental (donde se nombran a varias de esas bebidas infaltables en mesas de bares, cantinas y demás expendios de alcohol).

«¡Lo que le faltaba a Mägo de Oz en plagios!», diría más de uno.

A veces Mägo se pasa de meloso, lo sé, y bueno, esta siguiente canción, “Abrazos Que Curan”, es muestra de ello, lo cual llega a ser algo que echa para atrás a muchos escuchas de rock y metal (sobre todo en nuestro idioma, no tanto a los de otras lenguas, que allá en Europa más allá de España idolatran con todo a Mägo de Oz, según he podido apreciar).  Podemos decir que es la pieza que nos recordará de inmediato a “Hoy Toca Ser Feliz” debido a su intención de rock acústico, prescindiendo de las hachas eléctricas y dando paso a un sonido más relajado sin perder mucha energía, y brindándole mayor énfasis a los instrumentos más Folkish como lo son el violín y la flauta.  Y sí, posiblemente la letra también les resulte muy “family friendly” a los más rudos.

No habíamos tenido momento de balada hasta ahora en el álbum, y en esta ocasión la dejaron casi para el final.  “Quiero Que Apagues Mi Luz” creo que conmoverá muchísimos corazones debido a lo que nos cuenta en la letra, sobre una madre que está en sus últimos momentos y le pide a su hijo que acceda a que le sea aplicada la eutanasia, para detener su sufrimiento, algo que no quiere su retoño, pero respetará hasta el final las decisiones del amado ser que la trajo a este mundo.  Vaya que Mägo acostumbra darnos baladas que nos conmueven poderosamente el ser (no olvido por ejemplo “Desde Mi Cielo”, y creo que no soy el único).

Si bien las críticas no han sido justas con él, Zeta ha sabido mantenerse firme en la tripulación de los Mägo de Oz. Y dichosamente para nosotros, los fans de Patri, tuvimos en este álbum más participaciones de ella con su genial voz.

Llegamos a los últimos respiros del redondo, donde entramos a una pieza corta pero intensa, de nombre “La Vida Pirata”.  Una canción en la pura vena de Alestorm, que sirve de enérgica y divertida introducción para el gran número que se nos viene a continuación.

De veras que estos chicos decidieron dejar una vez más lo mejor de lo mejor para el final (nada raro de ellos, que están acostumbrados a regalarnos cierres memorables de álbumes, como lo han sido “Réquiem”, “El Fin del Camino”, “Finisterra”, “La Venganza de Gaia” o “La Cantata del diablo (Missit me Dominus)”.  Poseedora de un «ritmo Mägo» bien potente, una letra que se canta con el alma a flor de piel y un estribillo que no nos abandonará por más que queramos, “Bandera Negra” fue presentada como tercer single del álbum, y retoma la temática bucanera que ha caracterizado a este lanzamiento, donde nos habla de un barco fantasma, cuya bandera negra (tal cual el nombre de la canción) inspira tremendo temor a los que se aventuren en las noches de abril a surcar los mares.  Déjenme decirles que la parte instrumental de esta preciosa pieza es quizás de las más sublimes que forman parte del repertorio creado por esta banda, y que podría competir con los que se han escuchado en los mejores álbumes de años anteriores.  Tras esa hermosa sección tendremos la colaboración del cantante Erik Cruz (miembro de Allegro for my Requiem y As Light Dies), cuya voz grave hace un hermoso contraste con la de Zeta y el resto del grupo. No está de menos decir que se ha convertido en mi pieza predilecta en este álbum.

Para cerrar la travesía surcando los mares de melodías llega el momento del outro “Después de la Tormenta”, una linda melodía de 2 guitarras acústicas en manos de Víctor y Miguel, donde al final inicia la tormenta y se escucha en lontananza el grito de Zeta de “¡BANDERA NEGRAAAA!”.

Pero esto aún no termina.  Como bonus track nos han regalado en esta oportunidad otra colaboración con una banda, en este caso los invitados resultan ser los muy queridos gaditanos Saurom, en esta nueva versión de “Que El Viento Sople A Tu Favor”, que fuera el primer single desprendido del álbum “Gaia III – Atlantia”, donde tenemos como principal particularidad la forma en que Miguel Ángel Franco engalana este brillante número musical con su interesante voz.  Eso sí, eché de menos los coros en sentir pirata al llegar la estrofa de “Una calavera y una maldición en la Taberna del Doblón…” que sí tuvo la versión original del 2010.

Creo que a este disco le ayudó que iba con la expectativa baja al escucharlo, y al terminar el recorrido musical quedo con una impresión de entera satisfacción ante la labor que Txus y su tripulación nos han brindado en esta oportunidad, que comparado al “descanso” que la banda se dio hace 12 años con “La Ciudad de los Árboles” o al del 2004 con “Belfast” está a un nivel muy superior.  Sé que muchos saldrán de inmediato a tirarle hate por enésima vez a este controvertido grupo (y algunos más obsesivos a ir en plan excesivamente meticuloso de buscar posibles plagios -cuando el álbum “Ilussia” salió eso ocurrió, pues le hallaron un posible “plagio” en la canción homónima del álbum, hallando un parecido en un fragmento de la misma como si fuese extraído de la canción «Tale of Revenge» de Ensiferum).  Quedo con la sensación de que la banda ha hallado un nivel estable y donde son capaces de brindar música de calidad muy disfrutable, siempre y cuando no te consuman los prejuicios que siempre han rodeado a este barco pirata capitaneado por Txus di Fellatio desde 1988, cuando inició su periplo por el océano artístico bajo el nombre de “Transylvania 666”.


Sello: Warner Music Spain
Lanzamiento: 10 de Septiembre, 2021
Género: Celtic Folk Rock/Metal

«Eclectia» tracklist:

MÄGO DE OZ – Bandera Negra

Izando las velas en estos tiempos tan peculiares, finalmente ha llegado el decimotercer álbum que nos brinda Mägo de Oz en sus ya 33 años de carrera. Un "descanso" que bien podría entrar a competir contra sus mejores álbumes, dado que el nivel de los músicos involucrados (salvo uno que ya sabemos quién es, jejeje) se presta para regalarnos nuevamente melodías y letras que no nos abandonarán en un buen lapso de tiempo. ¡Al abordaje!
8.8

Producción

8.3/10

Composición

8.5/10

Replay Value

9.7/10

Valoración Personal

8.6/10

Michael Prado

De Costa Rica para el mundo. Fan de la música DE VERDAD, hecha con sentimiento y verdadero amor al arte, sin importar el género, aunque debo admitir que doy amplia preferencia a lo que ha sido creado en Metal, Rock, música Celta, Clásica, soundtracks de Videojuegos, Electrónica y demás. Un abrazo y bendiciones para tod@s.