NIGHTWISH: Mi Canción Favorita de Cada Disco

por Alejandro Melgar

A esta altura no podemos negar que Nightwish se convirtió gradualmente en una de las grandes potencias del Symphonic Metal a nivel mundial, con una propuesta que se vuelve más majestuosa y grandilocuente con cada incursión discográfica (lo que no quiere decir que la calidad vaya por el mismo sendero, más bien nos hemos encontrado con momentos dispares a lo largo de su carrera).

Con nuestra premisa en mente de elegir una única canción por cada disco de estudio (tarea por demás tortuosa en varias ocasiones), me lancé a la aventura revisitando cada momento mágico durante las nueve placas existentes, y este fue el resultado.

Este artículo funciona mejor si lo revisan al mismo tiempo que este Albums Ranked, donde ordené a mi criterio de peor a mejor la discografía de Nightwish. También puedes probar tus conocimientos sobre la banda en esta trivia interactiva, o repasar nuestras impresiones del más reciente streaming de realidad virtual “An Evening With Nightwish in a Virtual World”.


Angels Fall First (1997)

Know Why The Nightingale Sings

En un disco debut de producción muy precaria, se aprecia el esfuerzo y la visión de este grupo de jóvenes veinteañeros liderados por Tuomas Holopainen, que estarían listos para comerse el mundo y ganarse un lugar en el podio del Symphonic Metal pocos años después.

De este puñado de canciones inocentes y precarias se desprende “Know Why the Nightingale Sings”, escondida por allá pasando la mitad del disco. Un track que toma reminiscencias del Hard Rock y el Rock más clásico y es adornado con arreglos orquestales (obviamente a esta altura simulados con teclado), dando como resultado una canción breve y ganchera, con un humilde pero a la vez cañero y rockero solo de piano al final del mismo.


Oceanborn (1998)

The Pharaoh Sails To Orion

Ya para el año siguiente se dio un notorio cambio y evolución en la banda, tanto compositiva como a nivel de producción, con “Oceanborn” representando el lado más power-metalero y directo de su propuesta, aprovechando el auge que estaba teniendo el género a fines de los ‘90.

The Pharaoh Sails To Orion” es el tema más largo del disco y uno que engloba perfectamente la visión de la banda en ese entonces, con momentos bombásticos, secciones realmente pesadas y riffs del demonio, y la participación de Tapio Wilska (quien luego pasaría a formar parte de Finntroll) logrando un impecable dueto vocal con Tarja Turunen, redondeando un tema completísimo.


Wishmaster (2000)

The Kinslayer

Un grandioso disco para abrir el nuevo milenio, con Nightwish ya totalmente establecida en la escena y viviendo esa impecable transición del Power al Symphonic, con un disco que se mueve más por los terrenos directos en base a una colección enorme de hits, uno tras otro.

Justamente por eso fue una decisión muy difícil elegir un solo tema de “Wishmaster”, pero voy a ir con The Kinslayer”, uno de los esfuerzos más pesados y oscuros del quinteto, muy directa y riff-driven, especial para sacudir a las masas en un pogo violento en vivo. Aunque como dije, muchos de los 11 temas que componen esta gran obra pueden entrar tranquilamente como elección.


Century Child (2002)

Ever Dream

Sí, ya se lo que están pensando, tal vez sea el cliché más grande poner un tema tan conocido y gastado como “Ever Dream” como elección favorita personal del gran “Century Child”, pero de verdad se trata de una canción redonda, un single perfecto y una de las canciones que se han vuelto clásicos, no solo de Nightwish, sino del Symphonic Metal en general.

Century Child” fue el disco que me hizo conocer Nightwish y todo un género mágico que no sabía que existía, y por eso estaré eternamente agradecido ante un álbum lleno de clásicos gloriosos, marcando también el inicio del querido Marko Hietala en bajo y voces, ingrediente extra que hizo que “Ever Dream” fuera aún más icónica y especial.


Once (2004)

Ghost Love Score 

Once” es para mi el mejor disco de Nightwish. Significa el punto más alto (aunque no el más ambicioso) de una banda en la cresta de la ola del Symphonic Metal, y también sería la carta de despedida de la que para muchos fue su vocalista más emblemática, Tarja Turunen.

Elegir una sola canción de esta perfecta colección de piezas se volvió una tarea muy difícil, pero tengo que quedarme con “Ghost Love Score”, la canción que ejemplifica perfectamente lo épica que puede llegar a ser la banda, derrochando romanticismo trágico, arreglos orquestales de ensueño y performances vocales dignas de elogio. Todo un showcase de majestuosidad.


Dark Passion Play (2007)

The Poet and the Pendulum

La etapa de Anette Olzon en Nightwish dio inicio con un disco injustamente bastardeado por este mismo motivo: una vocalista que no pegó bien con los fans por ser diametralmente opuesta a su antecesora. Pero es que este era justamente el cometido, y así nos encontramos con un “Dark Passion Play” que derrocha talento y frescura compositiva, con piezas muy destacables (aunque otras que no tanto).

El comienzo del mismo no podría ser más épico con “The Poet and the Pendulum”, por lo que la decisión de canción favorita en este caso resultó bastante fácil. Un perfecto opener de casi 14 minutos que representa el lado más épico y bombástico de Nightwish mientras que introduce la voz de Anette por primera vez a miles de fans sedientos de nuevo material. Temazo.


Imaginaerum (2011)

Ghost River

“Imaginaerum” significó el punto más alto de la era Anette Olzon de Nightwish (y uno de los puntos más altos de su carrera, si me preguntan a mi. Vean la posición donde quedó en este Albums Ranked). Un disco arriesgado, cinemático y oscuro, con momentos variados y muy enriquecidos musicalmente.

Estuve dudoso si elegir esta o la magnífica y retorcida “Scaretale”, pero “Ghost River” se lleva el galardón por un pelito, siendo el single perfecto (que misteriosamente no fue liberado como tal), con un estribillo emotivo y potentísimo a cargo del gran Marko Hietala, y una vibra creepy general que hace de este tema una delicia macabra.


Endless Forms Most Beautiful (2015)

The Greatest Show On Earth

Otra elección facilísima donde creo que todos coincidirán conmigo. El debut discográfico de Floor Jansen en Nightwish (luego de casi tres años de ya pertenecer a la banda) no logra el punch esperado en general, con una vocalista capaz de hacer lo que sea pero contenida y atada con correa por el mastermind Holopainen, cuyos intereses iban por otros lugares.

Pero el cierre de esta obra es todo lo que está bien y reivindica por completo lo dicho anteriormente, “The Greatest Show on Earth” es simplemente la canción más ambiciosa y compeja que haya compuesto Nightwish hasta la fecha, con 24 minutos de duración y numerosos cambios de ritmo, secretos escondidos y relatos y orquestaciones magistrales, repasando la historia de la música y el Planeta Tierra en un mismo track, y haciéndonos emocionar hasta las lágrimas en el proceso.


Hvuman .:||:. Natvre (2020)

Shoemaker

El último trabajo de Nightwish se quedó muy a mitad de camino entre la ambición desmedida y los delirios de grandeza de Tuomas Holopainen, logrando un producto que se siente más bombástico que nunca, pero carece de esa alma y gancho por el que Nightwish siempre fue querido.

Con una Floor Jansen más desatada y moviéndose con comodidad en su territorio, elegí “Shoemaker” ya que es un tema bastante atípico y con ritmos dispares, pero con un final que muestra la faceta lírica de Floor y nos hace emocionar hasta poner la piel de gallina. Inesperado pero totalmente certero, un rayo de luz en un cielo cubierto por nubes grises de irrelevancia.


Alejandro Melgar

Absoluto entusiasta del Metal en casi todas sus variantes y sub-géneros. Melómano, coleccionista de discos y experto en armar documentos, listas y rankings. La estructura me garantiza paz y organización. Amo las series, películas y estoy muy arraigado en la cultura pop, además de disfrutar la naturaleza y el aire libre. Y a pesar de todo esto, soy muy sensible.

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