METALLICA: Albums Ranked

Tercer especial de Albums Ranked, donde vamos a revisar por completo la discografía de estudio de la banda más grande del heavy metal: Metallica. ¿Estás de acuerdo con el ranking? Al final del artículo encontrarán una encuesta donde podrán votar por su disco favorito.

Volvemos a recordar que estamos contando únicamente discografía de estudio con material original, por lo que no se incluyen discos en vivo como ‘S&M’ o discos de covers como ‘Garage Inc.’.

Pueden revisar aquí nuestros anteriores rankings de Nightwish y Epica.


#10. St. Anger (2003)

Bueno, saquémonos de encima esta bizarreada primero y sigamos con lo que importa. Sí, se que para algunos ‘St. Anger’ no es un mal disco, pero aún si quitamos el horrendo sonido de batería (que sigue sonando como un contenedor de basura machacado por la vida), aún las composiciones son blandas, las letras horribles, los solos de guitarra brillan por su ausencia y la producción deja mucho que desear.

Como retrato del mal momento que estaba pasando Metallica como banda, y sus integrantes como individuos, ‘St. Anger’ es un testamento fiel del enojo y la impotencia por la que pasaba el grupo en aquellos turbulentos años, y en ese sentido vale la pena escucharlo, romper algo y seguir con el resto de la discografía. Mucho más recomendado es mirar el documental ‘Some Kind of Monster’ (2004) que retrata el proceso de creación del disco de una manera muy visceral y humana.

Calificación: 6.5 / 10


#9. ReLoad (1997)

Más allá de la controversia que tuvieron ‘Load’ y ‘ReLoad’, estos no son para nada malos discos. Lo que pasó fue que el público esperaba que Metallica volviera a su época thrashera pre-Black Album, y eso no pasó, sino que mantuvieron ese sonido de heavy metal más clásico y rockero, lo cual no cayó para nada bien en la fanbase. Ambos discos fueron compuestos y grabados al mismo tiempo, y ‘ReLoad’ es el más flojo del par, pero aún así contiene varios clásicos que se mantienen hasta hoy en el repertorio y algunos experimentos que se destacan por sobre el resto de las canciones.

Nadie puede discernir en que ‘Fuel’ y ‘The Memory Remains’ se convirtieron en absolutos clásicos para la banda, y también tenemos la segunda parte de ‘The Unforgiven’, que si bien no genera el impacto de su imprescindible predecesora, es una canción potente y sentida que vale la pena digerir. El resto de las canciones transitan entre la mediocridad y la intrascendencia, con algunas excepciones interesantes como la groovera ‘Carpe Diem Baby’, el hard rock frenético de ‘Prince Charming’ o el minimalismo de la potente balada ‘Low Man’s Lyric’.

Calificación: 7.8 / 10


#8. Hardwired… To Self-Destruct (2016)

Hardwired…’ habría sido un disco excelente si se hubieran limitado a las composiciones que realmente funcionan y eliminado el relleno y el alargamiento innecesario de las canciones. Dicho de otra manera, un disco de 78 minutos que se vendió como álbum doble (sin justificarlo), podía haber funcionado de una manera mucho más efectiva reduciéndolo a unos 45 minutos, eliminando temas intrascendentes y muy flojos como ‘ManUNKind’ (malísimo, Trujillo dedicate a tocar), ‘Murder One’ (perdón Lemmy, este tema no te hace justicia) o ‘Am I Savage?’.

Dentro de lo que si funciona tenemos hitazos modernos como ‘Hardwired’ y ‘Spit Out the Bone’ (¡tremendas joyitas thrasheras!), la experimentación en ‘Atlas, Rise!’, la increíblemente épica ‘Halo On Fire’, y ese temazo que es ‘Moth Into Flame’, una canción que nos recuerda al Metallica más clásico y con la fórmula del éxito.

Calificación: 8.3 / 10


#7. Load (1996)

Como explicamos anteriormente en el comentario para ‘ReLoad’, este álbum sufre por haber sido el sucesor del todo poderoso “Black Album”, además de haberse lanzado 5 años después del mismo, por lo que las expectativas eran muy altas. Metallica no solo continuaba alejado del sonido thrashero, sino que “ablandó” su propuesta manteniéndose dentro del heavy metal pero volcándose al lado más rockero del espectro. Más allá de eso, ‘Load’ es ampliamente superior a ‘ReLoad’ por poseer grandes canciones dentro de su repertorio, mostrando el lado más épico del cuarteto.

Grandes ejemplos de esto son las canciones ‘Bleeding Me’ y ‘The Outlaw Torn’, grandísimos ejercicios que emocionan y muestran el lado más ambicioso de Metallica, además de ser temas que probaron adaptarse de manera espectacular al formato sinfónico en el posterior disco en vivo ‘S&M’ (1999). Dentro de los singles más accesibles tenemos ‘King Nothing’, ‘Until It Sleeps’ y ‘Hero of the Day’, grandes clásicos que se mantienen vigentes, y la balada íntima ‘Mama Said’, llena de sentimiento. Metallica se arriesgaba y, para bien o para mal, seguía creciendo a pasos agigantados.

Calificación: 8.5 / 10


#6. Death Magnetic (2008)

Luego del fiasco que significó “St. Anger” (2003) tanto a nivel sonoro como compositivo, los cuatro jinetes necesitaban de una siguiente placa que sacudiera sus propios cimientos y los posicionara nuevamente como la banda más grande del metal. Eso llegó en la forma de “Death Magnetic”, un gran disco que muestra al Metallica thrashero, melódico y arriesgado de las primeras épocas y los vuelve a reivindicar dentro de la fanaticada de la que ya se habían ganado varios detractores. La polémica nuevamente estuvo por el lado del sonido, en donde varios expertos afirman que el volumen llega a saturar y está mal mezclado, pero se vuelve un detalle menor cuando evaluamos el producto y el contenido de las canciones.

Hay bombazos pesados como ‘That Was Just Your Life’ o el cierre thrasher con la violenta ‘My Apocalypse’, grooves de medio tiempo como ‘Broken, Beat & Scarred’, temazos con riffs y estribillos pegadizos como ‘All Nightmare Long’ o ‘The Judas Kiss’, experimentos como el single ‘The Day that Never Comes’ que arrancá siendo un medio tiempo de manual y en su segunda mitad muta en un instrumental magnífico; y si hablamos de instrumentales también tenemos ‘Suicide & Redemption’, una canción que debería durar la mitad de los 10 minutos que dura. Ah, y también se animaron con una tercera parte de ‘The Unforgiven’, que no está mal, pero tal vez peque de innecesaria. De todas formas estamos ante un gran regreso para Metallica en el mejor disco de sus últimos 25 años.

Calificación: 8.6 / 10


#5. Kill ‘Em All (1983)

El disco que lo comenzó todo, y uno de los pilares fundamentales que dieron inicio al thrash metal. ‘Kill ’Em All’ es una fotografía perfecta de un momento histórico en la música pesada y es un documento fundamental del movimiento que se estaba gestando por aquellos años. La visión de unos chicos que apenas rondaban los 20 años queda plasmada en diez canciones fundamentales para todo metalhead que quedaron grabadas a fuego y se convirtieron en clásicos eternos.

Obviamente la producción dista mucho de ser la ideal, se trataba de una banda amateur dando sus primeros pasos, por eso es envidiable observar el nivel increíble de composiciones como ‘Hit the Lights’, ‘The Four Horsemen’, ‘Phantom Lord’ (estas últimas co-compuestas por Dave Mustaine), y el clásico de clásicos que hasta el día de hoy está presente en muchos conciertos: ‘Seek & Destroy’. Todo un testamento de longevidad y un registro histórico y atemporal.

Calificación: 8.8 / 10


#4. Metallica (1991)

Acá fue donde explotó todo, para bien y para mal. Metallica venía de hacerse una reputación soberbia en el ámbito thrashero durante los 80 con la edición de cuatro discos fundamentales para el género, pero con el albor de los ‘90 y el cambio de corrientes en pleno auge, el “disco negro” vio la luz y nada sería igual para el thrash. Dando un giro completo de 180 grados, Metallica se embarca en el que sería el disco más exitoso de la banda (y de la música en general, permaneciendo hasta el día de hoy como uno de los 30 discos más vendidos de todos los tiempos), elevando su reputación y popularidad por las nubes y haciéndoles ganar millones en el proceso.

Pero, ¿que hay de las canciones? Bueno, gracias a una producción de Bob Rock impoluta que hace sonar a este disco de manera brillante, sumado a una solidez en composiciones que muestran en lado más creativo de Hetfield & Ulrich, no hay tema en este disco que no sea o haya sido un hit. ¿Quién no ha escuchado mil veces éxitos como ‘Enter Sandman’, ‘Sad But True’ o ‘Nothing Else Matters’? ¿Quién no ha agitado con ‘Of Wolf & Man’ o ‘Wherever I May Roam’? Este disco es lisa y llanamente uno de los pasos más importantes en la historia del heavy metal.

Calificación: 9 / 10


#3. … And Justice For All (1988)

Con la experiencia ganada y la popularidad en constante ascensó, Metallica se embarcaba en la cruzada para crear el que sería su álbum más ambicioso hasta la fecha. ‘… And Justice For All’ es el primer álbum en contar con el bajista Jason Newsted, luego de la accidentada muerte de Cliff Burton en 1986. El sonido del bajo trajo mucha controversia en este disco ya que fue prácticamente silenciado, para pesar de los fanáticos y del propio Jason. Aún así las composiciones se encuentran dentro de lo más pensado y maduro del cuarteto, siendo éste el trabajo con tintes más progresivos de toda la discografía.

Se nota también la agresividad plasmada en canciones como ‘Blackened’ y ‘Eye of the Beholder’, ‘The Shortest Straw’ , el primer gran hit de la banda con ‘One’, la progresión constante y cambios de ritmo en el tema título ‘… And Justice For All’, un grandioso instrumental pesado como es ‘To Live Is To Die’, y varios ejemplos más que hacen de este álbum un fundamental del thrash técnico.

Calificación: 9.3 / 10


#2. Ride the Lightning (1984)

Después de un debut tan significativo y demoledor como fue ‘Kill ‘Em All’ (1983), Metallica estaba dispuesta a probarle al mundo que no eran una banda más, y un año después ve la luz el segundo disco de estudio ‘Ride the Lightning’, llevando el thrash a otros horizontes, ampliando sus propuestas y sin temor a adoptar sonidos e influencias de otros estilos. ‘Ride the Lightning’ incorporaba baladas, medios tiempos, instrumentales y todo tipo de experimentos que para la época hacían poner el grito en el cielo a los puristas.

No se puede negar el legado de este disco y el alcance de joyas como ‘Fight Fire With Fire’, ‘Ride the Lightning’ , la poderosísima ‘Creeping Death’ y la monumental ‘Fade to Black’, mostrando una madurez compositiva que culmina con uno de sus mejores instrumentales: ‘The Call of Ktulu’.

Calificación: 9.5 / 10


#1. Master of Puppets (1986)

Y llegamos al final de nuestro conteo con un álbum superlativo que merece todas las alabanzas posibles. Es sabido que el “síndrome del tercer álbum” sirve para cementar y definir el sonido de una banda, y en el caso de Metallica esto fue fundamental para determinar la dirección y el alcance que tendría el grupo de aquí en más. ‘Master of Puppets’ fue la culminación de unos vertiginosos años de giras, composición y crecimiento, y todo lo que funcionó en ‘Kill ‘Em All’ y ‘Ride the Lightning’ se ve magnificado y potenciado en esta obra, uno de los mejores álbumes de thrash de todos los tiempos.

Desde el arranque turbulento y agresivo con ‘Battery’, el monumental tema título que se convirtió en el caballito de batalla de la banda por muchos años con sus idas y vueltas y extensa duración, temazos a medio tiempo como ‘The Thing That Should Not Be’ y ‘Welcome Home (Sanitarium)’, y la majestuosidad instrumental que es ‘Orion’ con un Cliff Burton en su mejor momento. Este álbum derrocha estilo y es una pieza importante en la historia del heavy metal. Es también, el mejor álbum de Metallica. ¡Gracias por leer!

Calificación: 9.7 / 10

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Alejandro Melgar

Absoluto entusiasta del Metal en casi todas sus variantes y sub-géneros. Melómano, coleccionista de discos y experto en armar documentos, listas y rankings. La estructura me garantiza paz y organización. Amo las series, películas y estoy muy arraigado en la cultura pop, además de disfrutar la naturaleza y el aire libre. Y a pesar de todo esto, soy muy sensible.

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