BEAST IN BLACK – Dark Connection (Album Review)

Por Michael Prado

En el año 2015, el guitarrista finés Anton Kabanen abandona la banda de la que formó parte y con la cual logró darse a conocer con notable éxito en la escena musical: Battle Beast.  Los motivos para dar este paso en su carrera (que todavía sigue doliendo a muchos fans, quienes consideran que el grupo que tiene como vocalista a Noora Louhimo perdió bastante con el retiro de dicho guitarrista, dado que era su principal compositor musical) fueron desacuerdos musicales y otros aspectos que no podrían solucionarse dentro del grupo.

Y pues, podría decirse que su salida se siente en cierta forma, algo parecida a la que tuvo Kai Hansen hace ya 34 años de Helloween, pues, tras dejar Battle Beast, Anton toma la decisión de iniciar un nuevo proyecto que siguiera con su visión musical.  Así las cosas, forma alianza con el guitarrista Kasperi Heikkinen (integrante también de Merging Flare y Conquest, además de contar en su hoja de vida el haber sido músico en vivo para Gamma Ray en un par de oportunidades durante los años 2006 y 2010, además de formar anteriormente parte de Amberian Dawn y U.D.O.), el bajista Máté Molnár (ex bajista de Wisdom), el baterista Sami Hänninen (quien fuese batero también de Brymir y Spirit Disease), y para complementar este selecto compendio de artistas, un hombre cuya voz es innegable que se ha ganado a puro pulso el respeto y la admiración de los miles que han disfrutado de su talento en grupos como Crosswind, Until Rain, Wardrum y Warrior Path.  Nos referimos al griego Yannis Papadopoulos, que, si me lo preguntan a mí, es el otro 50%, aparte de Anton (aunque siendo sinceros, creo que Yannis merece todavía más porcentaje en esa ración), que es responsable del éxito que ha tenido desde su nacimiento en el mismo 2015 de la agrupación BEAST IN BLACK.

Yo creo que a estas alturas del juego, pocos son los que pueden ponerse a debatir, rebatir o cuestionar tan siquiera el rotundo pegue y éxito que han tenido estos chicos desde el rotundo despegue que tuvieron en su álbum debut “Berserker” (2017), que desde el nombre hacía clara referencia al fanatismo absoluto que Anton siente por el manga creado por el lamentablemente fallecido este año mangaka Kentaro Miura, “Berserk”, considerado por gran cantidad de gente como el mejor manga de todos los tiempos.  El ingrediente que estoy totalmente seguro que más cautivó a la gente fue la peculiar y portentosa interpretación vocal de Yannis desde que fue presentado por vez primera su single “Blind And Frozen”, donde el griego mostraba diversos matices en su voz, pasando desde aquellos donde parecía que cantaba una chica hasta aquellos en el estribillo y el puente previo al solo de guitarra donde su voz se volvía un torrente agresivo de agudos dispuestos a arrasar con el planeta entero, mientras sonaba con gran intensidad ese Heavy/Power Metal ideado por Kabanen, al cual le agregaba un mix muy llamativo y pegadizo de sonidos propios del EuroBeat, algo que le ha atraído fans y críticos acres a diestra y siniestra.

Máté Molnar (bajo), Atte Palokangas (batería), Yannis Papadopoulos (voz), Kasperi Heikkenen (guitarras) y Anton Kabanen (guitarras).

4 años han pasado, y en medio de ellos tuvo su lanzamiento el segundo disco “From Hell With Love” (2019), que vino a consolidar todavía más la senda arrolladora de estos genios, quienes están a punto de regresar con álbum bajo el brazo para deleite de sus seguidores y horror de quienes los adversan.  Estamos en el adviento de que Beast In Black nos presente su tercer disco, “Dark Connection”, que por cierto, en anteriores ocasiones he dicho que para muchas bandas al llegar al tercer disco deben dejar claro si son dignos de seguir.  Pues bien, veamos qué tal les va a este quinteto.

Los teclados ochenteros suenan para que posteriormente la batería suene con furibunda fuerza al iniciar la canción “Blade Runner”, que bien nos puede llevar a ese universo que nos narra la legendaria película dirigida por Ridley Scott y protagonizada por el mismísimo Harrison FordYannis como es costumbre, nos presenta sus agudos rasgados y agresivos, con una fuerza más que apta para seguir manteniendo el dominio de las masas cuando lleguen los conciertos de esta agrupación.  Beast In Black nos muestra que no es necesario quemar la batería con velocidades altas para crear una pieza inicial de gran poder.  Y el que no se deje llevar por el vasto poder del solo de guitarra, pues está clavado al piso.

Previamente les hablé de lo fuerte que pegó en su momento “Blind And Frozen” del álbum debut, pues para esta oportunidad la banda decidió brindarnos una canción que, si bien resulta muy semejante a dicha pieza, también sabe valerse por sí misma para hacerse un lugar en la historia musical.  Ya que, seamos claros, “Bella Donna” tiene la misma entonación de Mi Menor que la pieza del 2017, un ritmo prácticamente idéntico, y por momentos la voz de Yannis busca hacer lo mismo que en esos tiempos, pero lo mejor llega al final, cuando la pieza cambia de entonación a Fa Sostenido Menor, brindando un cierre de antología.  Igual creo que esto no va a salvar a esta canción de las críticas de “falta de originalidad” por parte de otros colegas reseñistas.

“Attention, Ladies and Gentemen…  We are now in final approach to our destination port of Saint Lowell, the largest city on Mars”.

Tras esa introducción narrada, inicia con la acostumbrada potencia instrumental, vitaminizada por esos sonidos Electrónicos, “Highway To Mars”, que con la atmósfera creada en su musicalización nos hace sentir como si estuviéramos en un futuro que todavía está muy remoto para nosotros en este 2021; un futuro donde será posible emprender viajes directos hacia el siempre enigmático planeta rojo.  No cabe dudas de que el estilo musical de estos fineses le va de perlas a temáticas de este calibre espacial, y si a eso le aunamos los descomunales agudos de Yannis, tenemos una pieza que no se nos va a despegar de la cabeza con facilidad.  Quizás al final del solo de guitarra la pieza abusa un tanto de la duración en un riff combinado de guitarra y teclados ochenteros, pero nada de qué preocuparse si tenemos la paciencia debida.

Ahora llegamos a una de las canciones de las que muy pocos van a poder librarse de ese encanto pegadizo, pues esto es algo que tienen estos músicos, y que los ha llevado a consolidarse como una de las fuerzas más recientes en el género metal, y es esa facilidad que tienen para hacer piezas que se quedan impregnadas en el consciente, subconsciente y hasta el inconsciente de quien las escuche“Hardcore” sigue esa senda melodiosa y energizante, más afín al trabajo que la banda hizo hace 2 años en “From Hell With Love”.  La letra es una forma muy particular pero adecuada de hablar de un enamoramiento, si me lo preguntan.

La siguiente canción fue algo que (al salir como el segundo single de este álbum) me fue a generar un tanto de incertidumbre y temores sobre el rumbo que iría a tomar el grupo a partir de este disco.  Les explicaré: “One Night In Tokyo” resulta ser una pieza que en su propuesta resulta tener más de la fórmula EuroBeat que del sonido Metal que la gran mayoría preferimos en este grupo.  Y es que debemos sincerarnos: los que somos fans del grupo hemos visto que en el anterior disco la banda como que iba abandonando el Metal para adentrarse todavía más en esos sonidos Electro, y eso le bajó un tanto de puntaje a dicho álbum delante de un tanto de gente.  Pero acá nos debe quedar claro esto: esta pieza es el bait más que perfecto para seguir sumando febriles admiradores a este conjunto.  O sea, se dejan atrapar por esta pieza tan MAGNÉTICA, escuchan el resto del álbum y ¡VOILÀ!, un nuevo fan y posible futuro metalhead.  ¡Qué trucazo!, ¿no?  Pero, en fin, aunque al principio negaba que me fuera a pasar, la pieza ha crecido en mí, pero no dejo de pensar en el susto que me dio.

Me resultó curioso que los 2 singles de este álbum fueran lanzados en sentido inverso al orden en que están ubicados en el disco, puesto que “Moonlight Rendezvous” fue puesto a conocimiento público semanas antes que su predecesora en el álbum.  Nuevamente tenemos fórmula comercial en su estructura musical, pero algo más digerible para los más adeptos al lado metal de estos chicos, pese a que sí, el asunto va más por la senda del álbum “From Hell With Love” que de su predecesor “Berserker”.  Aún así, la pieza se da a querer con su temática tan futurista y su musicalización atrayente en demasía.  Nuevamente los vocales cuasi femeninos de Yannis entran en escena, para convertirse en la tempestad aguda y fiera que nos hace pensar que el griego es un caso similar al de Willy, el ballenato del último sketch de la película animada de Disney de 1940, “Make Mine Music”, que manejaba voces de tenor, barítono y bajo a la vez.

Tranquilos, que “Revengeance Machine” no abandona la senda metalera, aunque eso pareciera anunciarnos el intro tan Techno (por así decirlo), que, acompañado a la recitación inicial entre un humano y un androide pareciera indicar que sería.  No, ya que a los 30 segundos de iniciada, el grupo lanza el número más Speed Metal de este disco, donde la batería de Atte Palokangas (quien es el encargado de las baquetas en la banda desde 2018, cuando salió Sami Hänninen) nos hace vibrar y agitar la cabeza sin mayor control que el del tempo tan bien llevado por sus tamborazos.  Es bueno ver que la buena costumbre de piezas cargadas de velocidad que nos hizo un tanto de falta en “From Hell With Love” ha vuelto en este disco.  Aparte, ¿cómo no se desgasta la voz Yannis con esos tonos tan agresivos?

El siguiente número es de ambiente más Hard Rockero, y de fijo atraerá mucha gente de la Old School.  Esto y la emotividad tan especial en el canto de Yannis es lo que nos presenta “Dark New World”, que sí, podría decirse también en contra de ella que resulta otro clon de “Blind And Frozen”, nada más que en Sol Menor para esta oportunidad y sin hacer empleo de las tesituras más delicadas en el repertorio vocal de nuestro cantante con apellido que da algo de flojera escribir (¿le pasará lo mismo a él?, me he preguntado alguna vez).  Fuera de ello, otra pieza de gran enganche y de la cual no podremos despegar la atención hasta que acabe, máxime si logramos alcanzar el solo de guitarra, donde el talento de Anton se muestra nuevamente con esa capacidad tan maravillosa de unir notas en un compendio melodioso que nos hace enloquecer (del éxtasis a nosotros, del dolor de cabeza a los circundantes que no sean de los nuestros).

¿Quién dice que el Eurobeat y un buen riff inicial de guitarra no pueden complementarse bien?  Pues a esos atrevidos, “To The Last Drop Of Blood” les da una buena bofetada de frente no más al iniciar, para proseguir a un canto más emocional de Yannis acompañado de sonidos Electro, y dar nueva ignición a la maquinaria metalera, que en el caso de estos chicos se vale tan bien de esa propuesta moderna que echa para atrás a los más puristas, atrae nuevas generaciones y llama la atención de los más equilibrados en su manera de ver la música, así sin prejuicios y entendiendo que esto no es más que una simple expresión artística como cualquier otra, y no es menos ni más que otras si hablamos de manera objetiva.  Ya el gusto por ella va del lado más subjetivo de ver las cosas por parte de cada persona, que como se ha dicho siempre, “cada mente es un mundo distinto”.  Y si no quedan conformes, el AGUDÍSIMO grito final de Yannis quizás los haga entrar en razón (eso espero, jejeje).

El poder del doble bombo de Atte, la melodía en las guitarras de Anton y Kasperi, el aporte en el bajo de Máté y la siempre confiable y versátil voz de Yannis nos guían en otro viaje fenomenal de dimensiones siderales en “Broken Survivors”, que aparte tiene pinceladas de teclados muy disfrutables.  Vamos, que esos 80’s nos dejaron una forma de manejar dicho instrumento que sigue dando buenos réditos a quienes apelen a esa forma de expresión artística, y el buen Kabanen nos ha mostrado, desde sus tiempos en Battle Beast, que esto se puede complementar de forma muy disfrutable con el Metal.  Ojo a la sección instrumental, donde el doble bombo vuelve a entrar en escena con buen desempeño y ritmo, brindándonos un momento electrizante.

Si la música de estos cinco caballeros resulta curiosa, lo es más el hecho de que hayan decidido dejar la balada del álbum para concluir el mismo.  Así es, “My Dystopia” es la que se encarga de ir bajando el telón prácticamente, en un número por demás conmovedor, que no hace de lado las influencias de agrupaciones como los legendarios A-ha o Ultravox.  Y ni se diga de la tremenda y épica interpretación que hace Yannis con su voz de cada estrofa, quizás sus mejores momentos en el álbum.  Por momentos podríamos decir que esta pieza deja de ser balada para ser más midtempo.

Sin desmeritar en lo absoluto al resto de la banda, debemos aceptar que estos 2 genios musicales son los encargados principales de que Beast In Black sea el éxito tan arrollador que es hoy en día.

No obstante, la fiesta no acaba ahí.  Dije que bajaba el telón, pero no del álbum, sino de las composiciones originales del grupo, pues como apoteósico cierre del mismo, Beast In Black nos regala 2 covers en su estilo particular.  Uno de los míticos Manowar como lo es la canción “Battle Hymn”, de su álbum lanzado en el 1982; y la otra versión corresponde a un clásico del Rey del Pop, el sin par Michael Jackson, siendo en esta ocasión la canción “They Don’t Care About Us”.  Si me lo preguntan, dos dignas interpretaciones por parte de la agrupación finesa, en especial la de Jackson, donde Yannis no deja de lucirse en su impactante nivel vocal.

Como en sus 2 lanzamientos musicales anteriores, Anton ha sido el encargado de la mezcla y producción del álbum, donde el resultado siempre resulta teniendo una calidad destacadísima.  Y la portada nuevamente ha sido encargada al artista gráfico Roman Ismailov, misma que nos presenta lo que parece ser una chica cyborg de cabello rubio teniendo un fondo azul con aspecto de microcircuitos, en cuyos lentes se refleja la bestia que se ha vuelto recurrente en las portadas del grupo.

En lo referente a la pregunta que hacíamos antes de introducirnos a lo que es ir repasando las canciones, debemos responder que Beast In Black casi que ya tenía la prueba aprobada antes de lanzar el tercer álbum, dado el hecho de que el éxito que han conseguido es irrefutable.  Claro, ellos, como buen estudiante, han accedido a atravesar la prueba, y a mi criterio este “Dark Connection” resulta afortunadamente un paso adelante para el grupo, dado que con “From Hell With Love” sentía que se nos podían despeñar si decidían alejarse más del Metal, algo que por dicha (al menos para lo que he sentido yo) no ha ocurrido, y los elementos más pesados siguen presentes, sin que la influencia más modernosa quiera tomar el protagonismo.  Así que tú, que disfrutaste los 2 anteriores discos, no temas en poner a girar este álbum desde su salida este 29 de octubre.  A quienes sean fans del metal, los insto a abandonar prejuicios (si es que lo tienen) y a valorar como se debe esta pieza artística que se merece ser tratada con el mejor cariño posible.  Y a los fans de la música Electrónica, pues las puertas están abiertas para que también emprendan esta aventura y amplíen más su horizonte musical, pues en el Metal hay grandiosas cosas por descubrir.  Eso es lo que es Beast In Black, un punto magnífico y perfecto de entrada para nuevas generaciones de adeptos al buen arte.


Sello: Nuclear Blast Records
Lanzamiento: 29 de Octubre, 2021
Género: Electro/Power Metal

“Dark Connection” tracklist:

BEAST IN BLACK – Dark Connection

Si hay un grupo hoy en día que sabe entretejer tan bien en su música lo clásico y lo moderno, esos son Beast In Black, que están de vuelta en este 2021 con su tercer álbum, donde su particular propuesta de Heavy/Power Metal con influencias de EuroBeat está de regreso, para deleite de sus masas fervientes de feligreses y para desdén de quienes no son adeptos a esta forma de arte.
9.1

Producción

9.1/10

Composición

8.6/10

Replay Value

9.3/10

Valoración Personal

9.3/10

Michael Prado

De Costa Rica para el mundo. Fan de la música DE VERDAD, hecha con sentimiento y verdadero amor al arte, sin importar el género, aunque debo admitir que doy amplia preferencia a lo que ha sido creado en Metal, Rock, música Celta, Clásica, soundtracks de Videojuegos, Electrónica y demás. Un abrazo y bendiciones para tod@s.

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