THRESHOLD – Dividing Lines 🇬🇧 (Album Review)

  • 🎸 Progressive Metal
  • 💿 Nuclear Blast Records
  • 🌎 Inglaterra
  • 📆 18 de Noviembre, 2022

Por Michael Prado


Sin temor a equivocarme, creo que no hay nombres de mayor respeto en esto del Progressive Metal que los de Queensrÿche, Fates Warning y Dream Theater, agrupaciones que contribuyeron en enorme forma a moldear esa tendencia del exagerado virtuosismo, escalas y ritmos que no son salidos de cualquier mente que no sea la de “un genio o un loco desquiciado” (frase gratuitamente extraída de la comedia “Rocket Man”).

Y bueno, en Inglaterra también se desarrolló a finales de los años 80 (prácticamente de manera contemporánea con los inicios de Dream Theater como tal -recordando que la banda otrora liderada por Mike Portnoy comenzó como Majesty en 1985-) otro fenómeno similar, liderado con una agrupación que, quizás no sea tan conocida y escuchada como las que mencioné previamente, pero que de igual manera ha producido una cantidad importante de álbumes a lo largo de su existencia, y esos resultan ser Threshold, agrupación con sede en Surrey, un condado inglés al sudoeste de Londres.

La banda en cuestión, que cuenta como único miembro de la alineación original (y por ende, líder espiritual) al guitarrista Karl Groom, el vocalista y guitarrista Glynn Morgan, el bajista Steve Anderson, el teclista Richard West y el baterista Johanne James, nos ha deleitado con su música desde su quizás no tan explosivo pero sí interesante debut “Wounded Land” (1993), atravesando diversas etapas donde fueron construyendo su sonido poco a poco, teniendo distintos vocalistas en el camino (siendo quizás el más añorado por sus fans, el desaparecido Andrew McDermott, con quien grabaron algunos de sus mejores discos entre 1998 y 2007), y para este 18 de noviembre del presente 2022, tras haber pasado 5 años desde la presentación de su 11º LP, intitulado “Legends Of The Shires” (2017), la maquinaria progresiva inglesa ha retomado la acción compositiva para brindarnos su más reciente álbum de estudio, que lleva por nombre “DIVIDING LINES”.

De entrada tenemos los sonidos tan particulares de sintetizadores que nos hallamos en este género, creando la atmósfera adecuada para que los riffs de guitarra sumen la potencia que requiere un buen número inicial como lo es “Haunted”, que si bien no es un “The Glass Prison” del grandioso “Six Degrees Of Inner Turbulence” (2002) de Dream Theater, resulta un adecuado inicio para esta aventura musical que nos tomará 1 hora y 4 minutos, así que tomemos asiento y dejémonos llevar por el virtuosismo de este quinteto británico.

Vaya que la sincronía que llevan Richard West en las teclas sonoras y Karl Groom en las 6 cuerdas agudas siguen construyendo con mucho acierto buenos números, como resulta serlo el interesante “Hall Of Echoes”, donde la cosa se torna un tanto más melódica que en su predecesora dentro de este redondo, sin dejar de apelar a la calidad y el virtuosismo de estos genios artísticos.  Si algo tiene este disco que me llamó la atención es el hecho de tener ciertas influencias poperas que a mi humilde gusto le caen bastante bien a la propuesta de Threshold, sin caer en el empalague que hemos visto en cosas como el “Looking For You” (2020) de Amberian Dawn, donde la banda dejó de ser ellos mismos para buscar ser “un Abba más potente”, por así decirlo.

El sonido de la banda se pone más solemne, con el aterrizaje de sonidos más cercanos a una intencionalidad orquestal por parte de Richard West cuando el viaje nos hace atravesar “Let It Burn”, la cual va más acorde con los tropes habituales del Progressive Metal, añadiendo ciertas cosas propias del Epic Metal en la receta, para traernos un resultado bien labrado y de grato deguste.

Threshold a lo largo de los años ha tenido una cierta afinidad por usar voces sintetizadas haciendo uso del vocoder, para darle un cierto aspecto cibernético a varias de sus piezas, y dicho efecto (unido nuevamente a otro acertado trabajo en las teclas del señor West) nos traen un número de buena calificación con “Silenced”, la cual está provista de un gran sentimiento en el cantar de Glynn Morgan (quien desde su regreso ha demostrado un gran nivel, para mí superior por mucho a lo que nos mostró en su primer paso por la banda, cuando grabó el algo flojillo “Psychedelicatessen” (1994), en el cual hacía uso demasiado abusivo para mi gusto de agudos, siendo ahora que lo tenemos buscando una labor que sea más afín a lo que disfrutamos del finado McDermott.

Sin dudas que un disco de Progressive Metal siempre tendrá ese estigma de que al menos una canción de más de 10 minutos debe tener dentro de sí, y bueno, por dicha Threshold no se olvida de esa buena costumbre, trayéndonos en esta oportunidad 2 piezas que cumplen con esa premisa, y en este álbum la primera que llega con esa duración es “The Domino Effect”.  Destaco la melodía tan melancólica, el estribillo cargado de emotividad, y sobre todo, el hermoso solo de guitarra que Glynn se marca, como si hiciera falta más sentimiento para este piezón.  Quizás mi única queja sea la voz en off que se repite a la mitad de la canción.

La energía propia del Prog Metal al que estamos más habituados (sobre todo con una labor de teclados que enriquezca la escucha) la hallamos más que presente a lo largo de “Complex”, otro de esos números donde, aún cuando Glynn nos lleva de la mano con su interesante labor vocal, el impecable trabajo de Richard West sigue haciéndose resaltar, haciendo tremenda compañía y no buscando pasar desapercibido.  Sin dudas que es una de las mayores fortalezas en este redondo.

Elegancia y poderío, con unos tantos tintes de epicidad, son los que nos embisten tras el sonar inicial del piano en “King Of Nothing”, donde ahora son los riffs de guitarra, en manos de Karl Groom, los que toman el protagonismo de armar la travesía musical, mientras la batería de Johanne James no pierde momento de manifestar sus dosis de agregados de potencia a la mezcla, brindándonos una de las piezas más engalanadas de este disco.

Ahora son sonidos con una tendencia más modernosa, pero sin perder la esencia de Threshold, la que nos guía a la que considero mi canción favorita del álbum, “Lost Along The Way”¡Dios, no puedo más que alabar el buen gusto con el que compusieron cada melodía en esta pieza, sobre todo la que tanto disfrute me da al llegar al estribillo tan precioso de esta pieza!  La verdad solamente por esta pieza ya vale la pena atravesar esta senda musical que estos británicos han creado para su fanaticada y para quienes busquen dosis de buen Metal Progresivo.

Quizás sin mostrar tanta brillantez en su propuesta, pero sin que eso la desmerite en lo absoluto de pertenecer a este bonito disco, nos encuentra “Run” en la lista de canciones, cuando estamos cada vez más cercanos a la conclusión del mismo.  Si algo debemos destacar de esta pieza es la emotiva interpretación vocal de Glynn, la cual salva un tanto de posible tedio a esta pieza (con todo y que es de las más cortas del álbum).

“Dividing Lines” termina con una pieza de larga duración que lleva el nombre de “Defence Condition”, la cual, a mi humilde óptica, quizás no sea tan tremenda como “The Domino Effect”, pero aún así cumple con ser un buen final para esta nueva placa discográfica de este quinteto inglés, el cual nos trae en este número de cierre una pieza que destaca entre otras cosas por su contagioso estribillo y, nuevamente, el formidable trabajo de teclados que hemos podido disfrutar a lo largo de este redondo.

Quizás Threshold no sea una banda tan reconocida como otras de mayor renombre en esto del Metal Progresivo, y tampoco alcance las cotas de virtuosismo que algunos de estos pesos pesados logran manifestar en sus discos, pero su trabajo es sincero y honesto, brindando una carga leal y bien definida de sentimientos en cada una de sus canciones, la cual se ha hecho realidad en este álbum, que sin dudas llegará para darle buen rato de disfrute a los que sean afines a esta vertiente tan compleja del Metal.

THRESHOLD – Dividing Lines

Tras dejarnos desde el 2017 con ansias de nueva música por su parte, Threshold regresa a la palestra con su disco #12, el cual viene con una interesante propuesta algo modernosa en su sonido, pero que no deja de tener la impronta que los ha caracterizado desde hace algunos años.
8.8

Producción

9.0/10

Composición

8.7/10

Replay Value

8.5/10

Valoración Personal

8.8/10

Pros

  • Trabajo de teclados magistral
  • Producción impecable
  • Glynn Morgan demostrando grandes dotes en su labor vocal

Cons

  • Los fans del virtuosismo en el Prog Metal podrían acusar un tanto de carencia por parte de esta agrupación en dicho aspecto
  • Las influencias algo modernosas también podrían echar para atrás a más de uno

Michael Prado

De Costa Rica para el mundo. Fan de la música DE VERDAD, hecha con sentimiento y verdadero amor al arte, sin importar el género, aunque debo admitir que doy amplia preferencia a lo que ha sido creado en Metal, Rock, música Celta, Clásica, soundtracks de Videojuegos, Electrónica y demás. Un abrazo y bendiciones para tod@s.

2 comentarios en «THRESHOLD – Dividing Lines 🇬🇧 (Album Review)»

  • el noviembre 28, 2022 a las 4:51 pm
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    Impresionante discazo!!!! Uno de los discos del año para mi!!!!!

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    • el noviembre 28, 2022 a las 4:57 pm
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      Muy bueno y de gran disfrute, bro. ¡A celebrar el regreso de esta gran banda!

      Respuesta

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