Review Clásico: Time Requiem – Time Requiem (2002)

Por Dan Hayer

Probablemente a la mayoría le resulte un pecado lo siguiente que diré, pero el álbum que nos convoca simplemente es de esos que me voló la cabeza y que dentro del Metal Neoclásico ocupa en mi listado el primerísimo lugar desde hace años. Sí señores, inclusive peleando codo a codo un lugar con los monstruos del género como el legendario Yngwie Malmsteen o los técnicos Symphony X, y de hecho, si alguno me lo recrimina es algo que entendería totalmente.

Y en lo personal este álbum tiene melodías y compases que son para perderse en uno mismo, cada riff, cada compas y cada melodía, resulta un cañonazo disparando premeditadamente a nuestros oídos, ¿Y porqué premeditadamente? porque lo que revisaremos consta de un trabajo compositivo de calidad suprema, y no les voy a decir que aquí se ha inventado la rueda, pero lo que yo hallo en esta obra es un compendio de los componentes precisos que ha de tener un magno álbum de metal progresivo y neoclásico, así como fuera por ejemplo un “Divine Wings Of Tragedy”. Y esa sensitividad y precisión que no se dan demasiadas veces en la vida, serán dignas de mi admiración y reconocimiento.

Por supuesto que no puedo empezar a hablar del álbum sin antes mencionar a los artífices de todo esto en sus respectivos instrumentos. Liderando la banda, y asumiendo el rol más protagónico en todo lo que escucharemos está el genio de los teclados y synthes Richard Anderson (Majestic, Adagio, Iron Mask, Richard Andersson´s Space Odyssey), en la guitarra Magnus Nordh (Majestic, Majesty Of Revival), en el bajo Dick Lovgren (Armageddon, Last Tribe, Meshuggah), en la bataca a Peter Wildoer (Arch Enemy, James LaBrie, Majestic, Pestilence, Darkane), y finalmente pero no menos importante, en el canto tenemos a Apollo Papathanasio (Majestic, Meduza, Evil Masquerade, Firewind). Como habrán visto, un line-up de lujo que en su mayoría ya habían trabajado juntos en Majestic, otra tremenda banda del estilo.

Y bien, el que da el vamos en todo esto es el homónimo “Time Requiem”, cuyo inicio tenebroso va a desembocar en una muestra de Metal Progresivo donde los compases intrincados y sincopas señaladas esencialmente por la batería, propician un deleite auditivo que solo saben producir agrupaciones como Adagio o Symphony X, de hecho este álbum bebe bastante de la fuente de los de Michael Romeo y compañía, pero acá son otros los nombres protagonistas. La canción que dura mas de 9 minutos, en algunos momentos genera la impresión de que está por culminar, eso hasta que otra vez irrumpe la tonada central de la pieza, la cual es ejecutada al unísono por la guitarra, el teclado y el bajo.

Otra vez una impronta oscura y algo mágica viaja hasta nuetros sentidos, un canto suave de Papathanasio barnizado de gran nostalgia va preparando el camino para la entrada instrumental que poco a poco se volverá mas metalera. Este tema tiene bastante de Power metal en sus estrofas, lo cual asegura el disfrute total de quienes amamos este subgénero, las influencias Malmsteenianas también se hacen sentir especialmente en el armado melódico de la voz de inicio a fin. Un solo de teclado fenomenal a cargo del siempre notable Richard Andersson resulta imposible que pase desapercibido, y también el apoyo de backing vocal otorga un acompañamiento embellecedor en varios pasajes de la canción.

“Milagros Charm” es otra obra 100% neoclásica, con una rítmica algo mas uniforme pero en ningún caso menos atractiva. Una vez mas transitamos por una pista que huele a Power Metal, y que posee todos los elementos que podríamos esperar de algo así, un ritmo acelerado cuya base rítmica luce segura mientras las teclas de Andersson hacen lo suyo como si no le representara ningun tipo de dificultad.

Time Requiem – Milagros Charm (en vivo)

“The Aphorism” es uno de mis temas favoritos del álbum, con una intro evidentemente barroca, la musicalidad que propone es una alfombra roja que por algo mas de 2 minutos sirve de preludio para la entrada de Papathanasio que se planta con una interpretación mística e intrigante, los riffs de guitarra durante el estribillo son de vital importancia ya que elevan a un standard de marcialidad este mid-tempo, que también cuenta con pequeñas pinceladas acústicas y un solo maquiavélico, otra vez de los teclados de Andersson, que opta por cerrar esta canción de manera calma hasta que se va silenciando la pista en su totalidad. Posterior a eso nos encontramos con un instrumental endiablado que lleva por título “Brutal Mentor”, ¿Les comenté de los teclados de Andersson? su protagonismo es dueño del disco completo.

Luego tenemos “Visions Of New Dawn”, otro piezón de aquellos! dinámico, con influencias de prog americano, en específico al pasar los 3 minutos; que inequívocamente nos recordarán a Dream Theater. Pero el resto, es decir tanto las estrofas como el estribillo es puro neoclásico en su máxima expresión. En la propuesta de Time Requiem, los teclados que apreciamos no apuestan por lo atmosférico, sino que se basan mas bien en una exposición frecuente de fusas y semifusas, melodías veloces como también hicieran otros talentosos de las teclas, como el ucraniano Vitalij Kuprij o el Finés Janne Warman.

Otra de las canciones gigantes en calidad que tenemos aquí es la representativa “Grand Opus”, que es un cañonazo metalero y barroco, con pasajes muy enérgicos y un estribillo maravilloso y épico. No hay muchas palabras para definir esta canción que no sean grandilocuentes, pues desde el inicio hasta el final es una de las obras mas elegantes que comprenden este redondo, y con todo eso también será de los temas con lo que mas haremos headbanging.

Time Requiem – Grand Opus

Luego de un estupendo interludio llamado “Interplay Of Matters” , el cual es un poderoso ir y venir de riffs y una base instrumental con muchos cortes violentos, llegamos al término con “Above And Beyond”, tema con leves aires aoreros, donde Apollo Papathanasio luce su voz en entramados tan desgarradores como sentimentales, mientras que unos siempre bien sincronizados Peter Wildoer en los tambores, y Dick Lovgren en el bajo, no se ponen nada tacaños al momento de dar cátedra de como tocar sus respectivos instrumentos con total maestría, simplemente son unas bestias de músicos.

Es una lástima que un proyecto de este calibre no haya tenga la debida trascendencia, porque en el mejor sentido de la palabra estamos ante una obra maestra, que bien la ubico entre la crême de la crême, no tan sólo del metal neoclásico y progresivo, sino dentro de todo el espectro metalero. Pues contiene en su hora de duración los ingredientes elementales de lo que es un buen album de metal, poderosos riffs de guitarra, cambios de ritmo, solos de teclado versus guitarra, un cantante sin engreimientos. y que sin tener que recurrir a los high screams que suelen encantarnos, logra atrapar al oyente con una interpretación levemente aspera pero de muy buena clase. Y…¿Les mencioné de los teclados de Richard Andersson?


  • Sello: Hellion Records
  • Lanzamiento: 2002
  • País: Suecia
  • Género: Neoclassical Prog/Power Metal

TIME REQUIEM - Time Requiem (2002)

Es una lástima que un proyecto de este calibre no haya tenga la debida trascendencia, porque en el mejor sentido de la palabra estamos ante una obra maestra, que bien la ubico entre la crême de la crême, no tan sólo del metal neoclásico y progresivo, sino dentro de todo el espectro metalero. Pues contiene en su hora de duración los ingredientes elementales de lo que es un buen album de metal, poderosos riffs de guitarra, cambios de ritmo, solos de teclado versus guitarra, un cantante sin engreimientos. y que sin tener que recurrir a los high screams que suelen encantarnos, logra atrapar al oyente con una interpretación levemente aspera pero de muy buena clase. Y...¿Les mencioné de los teclados de Richard Andersson?
9.4

Composición

9.5/10

Producción

8.5/10

Replay Value

9.8/10

Valoración Personal

9.8/10

Pros

  • Composiciones en las que abunda la tecnica instrumental
  • Pasajes melòdicos cargados de influencia neoclàsica
  • Rìtmica intrincada priopia del buen metal progresivo

Cons

  • La producciòn sin ser mala es el punto mas dèbil del àlbum
  • El neoclásico peca de repetir ciertas secuencias melódicas que le restan originalidad

Dan Hayer

Fanático del metal, músico autodidacta, disfruto de diferentes subgéneros del metal, el rock y el punk, pero el power metal y el neoclásico son mis favoritos. Analizo la música desde el respeto hacia el trabajo que conlleva cada producción, tengo un ranking personal que voy nutriendo con todo lo que escucho. La escena White Metal también es una de mis grandes pasiones.

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