Review Clásico: IRON MAIDEN – A Matter of Life And Death (2006)

Por Dan Hayer

A estas alturas cualquier presentación de una institución del metal tan grande como es Iron Maiden podría estar de más; hablar de ellos es redundar en cientos y cientos de detalles que han sido abordados por toda clase de personajes, desde los más simples escuchas y fanáticos de la banda, hasta profesionales, sociólogos, filósofos, psicólogos, etc. que distinguen una serie de elementos dignos de ser analizados, abundan reportajes, entrevistas, columnas periodísticas, libros, etc. donde podemos encontrar los más ricos entretelones de lo que ha sido la carrera de una de las bandas más importantes en la historia del heavy metal.

Aun así, si tenemos la oportunidad de plasmar nuestra particular visión de algún aspecto de las bandas que tanto nos gustan, no dejamos pasar esa oportunidad. Y el álbum que nos convoca es uno de esos trabajos controversiales en la discografía de estos europeos. No el único por cierto que podría ser calificado de esa manera. “A Matter Of Life And Death” venía generando mucha expectación después de un regular “Dance Of Death” (2003), y parece que existía una especie de carga en esta nueva producción para reivindicar a la banda (esta sensación parece repetirse cada vez que la agrupación va a sacar nuevo material).

Siendo honesto creo que este disco generó bastante decepción en quienes esperaban un retorno a la estructura más clásica de canciones pero por otra parte logró enamorar a otros que respetando ese pequeño giro creativo se dieron el tiempo de asimilar este sonido, tal y como dijera en una entrevista Bruce Dickinson:

“…Este disco no es para un fan recién iniciado como de 17 años o menos, mas bien lo es para quien tiene un oído fino, sin ofender, alguien quien con mucha paciencia sabrá digerir el disco escuchándolo las veces necesarias”

Tomando las palabras de Bruce, no creo que quienes disfrutamos de este álbum nos debamos sentir en una posición de superioridad por comprender esta obra, sino que simplemente no todos disfrutamos de igual manera de cualquier álbum y además las circunstancias en que nos encontramos a veces también son un factor en esto. Sólo me limito a invitar a quienes antes no hayan gustado de AMOLAD, de vez en cuando le den otra oportunidad, quizá descubran algo que antes no.

Vamos de lleno a comentar el tracklist!!

“Different World” da apertura de manera directa y tan clásica que difícilmente podría hacernos presuponer lo que será el resto del álbum, pues esta canción escapa de lo que en el presente sería “la norma”, la energía desplegada en estos poco mas de 4 minutos de duración se condice al Iron Maiden querido de siempre, simplemente no puede haber reparos a una partida de esta forma.

La atmósfera se empieza a tornar mas densa desde la pista 2, con los arpegios sombríos de “These Colours Don`t Run” la banda empieza a sincerarse respecto de lo que este álbum es, uno de los discos incomprendidos, oscuros, y de faceta progresiva, esa que la banda ha explorado ya en algunos lanzamientos como “Seventh Son Of A Seventh Son” (1988) o “The X Factor” (1995). Pues aquí forzaron corrieron aún mas lo límites, y canciones como “Brighter Than A Thousand Suns” pueden resultar una clara muestra de como Steve Harris y compañía trabajaron en la complejidad rítmica, y en un carácter reflexivo, en el que las melodías se ven infectadas de una dosis de fatalidad que en este caso es representada de manera magistral.

Luego, para ir despejando un poco la atmósfera aparece “The Pilgrim”, otro tema de llegada mas inmediata, y con buena caña para satisfacer probablemente a los más nostálgicos, en algunas secciones instrumentales y gracias a una secuencia de acordes mediterráneos, nos transporta de hecho a la época del “Powerslave” (1984), una gran canción que consta además de un estribillo muy sentido en la interpretación de Bruce Dickinson.

Adrian Smith, Janick Gers, Steve Harris, Bruce Dickinson, Niko McBrain y Dave Murray

Con una introducción soberbia en “The Longest Day” regresa la tenebrosidad y hay que alabar entre otras cosas el desempeño de Bruce Dickinson, quien se desenvuelve con jerarquía en los diferentes requerimientos que las composiciones demandan, si necesitas susurros, tonalidades mas graves o tesituras mas elevadas Bruce está ahí para llevarlo a cabo con total exquisitez.

Cabe mencionar que “A Matter Of Life And Death” no es un álbum conceptual, pero la temática general del mismo está ligada a la guerra y una serie de cuestionamientos, dudas y reflexiones de tipo moral, filosófico respecto de ella y sus afortunados o desafortunados protagonistas. Esta noción queda bien figurada además en su genial portada creada por el ilustrador norteamericano Tim Bradstreet, en la que vemos a una escuadra de esqueletos soldados avanzando con un tanque a través de una zona devastada por la guerra.

Retomando las canciones, “Out Of The Shadows” trae la calma, es el Maiden sereno que sabe también de semi-baladas y una vez más Bruce está para lucirse, pero no poner atención al cometido tan magnánimo de las guitarras en esta parte del disco me sería carecer de sensibilidad musical, simplemente esos arpegios son para dejarse llevar por la melancolía y el relajo.

Continuar es quizás difícil para los que esperaban a una Doncella de Hierro mas salvaje y de temas cañeros y directos, pero este viaje va por otros recorridos y en busca de otros horizontes musicales, “The Reincarnation Of Benjamin Breeg” es una vez mas muestra de ello, quizá la canción mas llana del plástico.

Lo que sigue con “For The Greater Good Of God” es sin más ni menos, de los momentos espléndidos del disco, otro temazo de principio a fin que parte con la ya reconocida fórmula de canto susurrante de Dickinson escoltado por arpegios melodiosos para luego explotar con la entrada prominente de sus majestades los riffs de Dave Murray, Adrian Smith y Janick Gers, y la base rítmica de Niko McBrian y Steve Harris. En esta canción los instrumentos transcurren a través de una tensión, un carácter de urgencia que nos hace mover el pié y la cabeza al compás de la rola, como dicen mis amigos mexicanos. La melodía de principal de la guitarra que acompaña el coro es marca de la casa, sonido “Maidenezco” en toda regla.

La penúltima canción en este álbum es “Lord Of Light”, la que envuelta en una introducción de misterio muestra un quiebre bien machacón sin tener un tempo muy acelerado, pero es gratificante ese cambio hacia una sonoridad más enérgica, nuevamente a Bruce se le percibe con una adecuada carga emocional en su interpretación y el tema presenta un vaivén entre un Maiden muy guitarrero y potente junto a su faceta mas densa y sombría. Tenemos entonces que el cierre del disco no puede ser muy diferente, el final llega con “The Legacy”, una de las intros mas interesantes y enigmáticas se va desarrollando por 3 minutos hasta que ya ingresan todos al abordaje para la ejecución de un mid-tempo que en esta oportunidad contiene una medida de enfado que se va apaciguando y diluyendo por completo a partir del estribillo.

No sé si los años ayuden a que este álbum sea reconocido por sus detractores, ya que es evidencia de que siempre las bandas realizan trabajos motivados por su inquietud de explorar diferentes corrientes en su genio compositivo, y estas experimentaciones y esfuerzos por desembuchar una nueva veta musical, son bien recibidas siempre y cuando no impliquen una pérdida identitaria del proyecto que las representa. En esta línea me atrevo a decir que los británicos han realizado un trabajo que si bien parece forzar los límites de su identidad, no va realmente mucho más afuera de lo que históricamente han sido sus ideas musicales sino que han estirado ciertos recursos melódicos y rítmicos de manera coherente con su trayectoria, sin siquiera darnos oportunidad de creer que debería haberse enfrascado este álbum en un proyecto paralelo fuera de Maiden.

  • Género: Heavy Metal / Progressive Metal
  • Sello: EMI
  • Lanzamiento: 28 de Agosto, 2006

IRON MAIDEN - A Matter of Life And Death (2006)

Me atrevo a decir que los británicos han realizado un trabajo que si bien parece forzar los límites de su identidad, no va realmente mucho más afuera de lo que históricamente han sido sus ideas musicales sino que han estirado ciertos recursos melódicos y rítmicos de manera coherente con su trayectoria, sin siquiera darnos oportunidad de creer que debería haberse enfrascado este álbum en un proyecto paralelo fuera de Maiden.
8.9

Producción

8.7/10

Composición

9.0/10

Replay Value

9.0/10

Valoración Personal

8.9/10

Dark Collaborator

Distintos colaboradores globales que aportan sus ideas y conocimiento al mundo de The Dark Melody, de manera esporádica y sin ataduras.

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