Review Clásico: AVALANCH 🇪🇸 – Los Poetas Han Muerto (2003)

Por Michael Prado

Hay un ejercicio que algunos recomiendan para cuando se hace escucha de un álbum que a primera (o primeras) escucha(s) se nos dificulta su disfrute, y ése es el dejar pasar un tiempo y volver a ponerlo.  Algunos ponen en tela de duda la efectividad de este procedimiento, pero debo decir que en el caso que describiremos a continuación hizo maravillas en mí.

Avalanch fue una banda que conmovió con mucha fuerza la escena Power Metalera española con sus 3 magníficos álbumes con los que iniciaron sus andanzas de manera oficial.  Aquel debut brillante con “La Llama Eterna” en 1997 teniendo al recordado cantante Juan Lozano Valledor (actualmente en Amenti) a las voces, para posteriormente lanzar un disco 10 veces mejor un año después con “Llanto de un Héroe” teniendo en las voces a quien fuese su guitarrista de apoyo del 1994 al 1995, el hoy insigne señor Víctor García, de fama más reconocida gracias a su legendario grupo WarCry, y finalmente poniendo a la venta en el 2001 un disco que para muchos es una leyenda viva del metal español como lo es “El Ángel Caído”.

¿A qué viene toda esta retrospectiva?  Bueno, para el 2003 ocurre una conmoción tremenda en Avalanch, cuando su líder, el gran compositor y guitarrista Alberto Rionda decide prescindir de los servicios de Víctor y del baterista Alberto Ardines (muy posiblemente animado por el hecho de que ambos habían decidido darle mayor parte de su tiempo a WarCry, que había retomado fuerzas tras un tímido inicio en 1997 con unos demos en inglés), además del guitarrista Roberto García (que 3 años más tarde también se volvería miembro de WarCry, nada más que con ellos haciéndose cargo del bajo -pese a que en el 97 sí manejó las 6 cuerdas-) y el teclista Iván Blanco, quedando nada más Alberto y el bajista Francisco Fidalgo.

En lugar de estos músicos, Rionda trajo a “su bebé” (como él siempre ha descrito a Avalanch) al baterista Marco Álvarez, al guitarrista Dany León, al teclista Roberto Junquera y al integrante que más polémica causó con su llegada a este grupo: el cantante Ramón Lage (que en ese tiempo integraba la banda Paco Jones, de la cual también fue integrante Rionda).

Ramón Lage (voces), Dany León (guitarra), Roberto Junquera (teclados), Marco Álvarez (batería), Francisco Fidalgo (bajo) y Alberto Rionda (guitarras)

Y es que bueno, pasar de la voz de Víctor, que tenía una potencia y unos agudos tremendos que hicieron las delicias del público afín al Power Metal de esos años iniciales, a una voz más melódica, que originalmente no hacía tantos aspavientos en su rango vocal, pues dejó desconcertado a más de un fan de esta banda, que temía lo peor para lo que se avecinaba por parte de estos asturianos en su cuarta producción.

Pues bien, un 10 de marzo del 2003 la discográfica Xana Records (propiedad de Rionda) lanza al mercado dicho disco, intitulado “Los Poetas Han Muerto”, el cual considero yo el más práctico y particular ejemplo de un álbum que de inicio es blanco de críticas y un mal recibimiento, pero que con el paso del tiempo se va ganando el respeto, la credibilidad y la honra más que merecidas.

Lo digo especialmente porque a mí me pasó cuando estaba empezando a escuchar la música de Avalanch allá en el 2008, que cuando llegué a los discos que habían grabado hasta ese entonces con Lage a las voces, quedé totalmente chocado de ver que habían pasado de presentar un Power Metal muy directo y melodioso a algo más variopinto en cuanto a su propuesta (donde todavía perduraba un tanto de esos “días de gloria” -alusión obvia a esa gran canción del discazo del 1998-), y en especial la voz de Ramón me echaba para atrás.  Pasar de los agudos constantes a algo que a mi errada perspectiva para ese entonces era “más cercano al pop que al metal” me hizo sentirme decepcionado con este lanzamiento.  ¡Y ni se diga con “El Hijo Pródigo”, que dejó más atrás todavía la senda Power!

Ramón Lage siempre fue un músico que lo dejó todo arriba del escenario, y a los que hemos visto los DVD de Avalanch (y los que lo vieron en concierto durante esos años) les consta de sobra.

En fin, pasaron los años, y gracias a la llegada del álbum “El Ladrón de Sueños” en el 2010 (disco que sí consiguió engancharme montones, sobre todo por la MONUMENTAL performance vocal de Ramón, que se expandió rompiendo sus propios límites en una manera formidable, y será un disco que debo en definitiva comentar en un futuro, junto con el resto de esta gran banda) me decidí pues a darle un segundo chance a la era Lage, y bueno, como ya había tenido escucha de más y diversos géneros musicales, pues fui gratamente compensado de ver finalmente con una perspectiva musical considerablemente más amplia que 2 años antes, el nivel tan grandioso de trabajo que Rionda y su nueva alineación consiguieron.

Es que sí, en ese 2008 todavía estaba muy enclaustrado en un autobloqueo mental de que “si no es Power Metal, no me gusta” (algo similar a lo que ocurre en las comunidades de algunas páginas, como por ejemplo en Metalstorm, donde son muy reacios a los lanzamientos de bandas del estilo melódico, tachándolas de todos los desprecios conocibles, y si no existen, se los inventan), por lo tanto no fui capaz de valorar el tema de la composición tan elegante que Alberto creó para cada una de las 10 canciones que componen esta obra de arte, donde precisamente eso fue lo que buscó Berto: HACER ARTE.  Quiso romper las fronteras que le hubieran supuesto seguir y hacer “un disco más de Power Metal” y se volcó por dejar volar su imaginación para así traernos un producto que de veras la rompe a nivel artístico.  He ahí el gran mérito de éste “Los Poetas Han Muerto”.

La cabalgata musical en este redondo inicia con una pieza de sentir netamente Hard Rockero como lo es este ya consagrado himno de nombre “Lucero”, que muchos recordamos hoy día con gran aprecio y otros quizás todavía le tienen algo de resentimiento, y es por no romper sus barreras mentales, algo que Alberto quiere que hagamos como ejercicio para nuestra psique a través de este álbum.  No seamos como el ciego del que habla esta canción, que anhela a su amada pese a que, en palabras suyas “no sé cómo es, aunque sueño su cara”.

Tras un inicio que tuvo su relativa repercusión comercial allá en Iberia, pasamos a la siguiente canción, que está encauzada en una senda más progresiva por así decirlo, y trayendo a la palestra por momentos ese anhelado doble bombo que hizo de las suyas en las 3 producciones anteriores.  “Cien Veces” es el himno de aquellos que, pese a las adversidades y vicisitudes que les marque la vida, están dispuestos a esto: “No dudo en continuar, sin mirar atrás (…) siguiendo mi camino, y el de nadie más…”.

Ahora bien, no se hace esperar el señor Rionda para dejarnos caer de manera contundente el calibre de su maestría artística, y en “Niño”, tercer número de este redondo, somos testigos de que es capaz de hacer obras majestuosas sin recurrir a los clichés del subgénero más épico del Power Metal de manera obcecada (con todo y que la GLORIOSA parte instrumental de esta canción tiene un momento donde la banda ataca a toda velocidad, como una pequeña ventana nuevamente a esa década de los 90).  Brillante también la aparición en los fragmentos de la canción narrados por Santiago “The Dark” Fano (de las bandas Angeldark y The Stormrider).  “El bien…  El mal…  ¡Qué dilema!”.

Momentáneamente parece que la banda volviera por sus fueros más agresivos al iniciar la canción “Jamás”, pero es algo momentáneo y que tampoco demerita a esta pieza, en la cual Alberto dedica sentidos versos a aquellos manipuladores de la opinión pública, de los cuales él mismo también se declara haber sido víctima.  Para mí en especial esta parte en la letra de la canción es brillante:

“Yo no creo para ti

Creo para quien quiera escuchar

Sólo aspiro a conseguir

Paz en mi humilde alma”

Siempre hay canciones que se quedan en el archivo de un músico durante años, esperando el momento propicio para salir a la luz.  Ése es el caso particular de “Alborada”, una realmente hermosa y conmovedora balada que Berto había compuesto años atrás de que este álbum saliera a la venta, y que con la llegada de Ramón al grupo sintió que era el momento más que propicio para darle vida y que formara parte de las 10 canciones que estamos tratando ahora.  Y los que llevamos años disfrutándola debemos decir que sin lugar a dudas fue un acierto de Rionda actuar así, pues no creemos que en voz de Lozano o de Víctor se hubiera escuchado tan formidable.  Estaba hecha y creada (aún sin que el mismo Alberto lo supiese) para la voz de Ramón Lage mismo…

Tras ese emotivo momento, llega el instante para una de las canciones más épicas en cuanto a letra y estructura del álbum, como lo es “El Viejo Torreón”.  Vaya que podemos agregar (y podíamos haber hecho hincapié en ello desde un inicio) el hecho de que una de las principales fortalezas de este álbum radica en sus tremendas letras.  Nuevamente Rionda saca lo mejor de sí en este concerniente, y nos pone en la piel de un prisionero que, desde el torreón que se halla cautivo, anhela volver a su tierra, a los suyos, al regazo del amor de su vida, y su pesar se reduce a un realmente esperanzador y a la vez desolado y resignado “No quiero morir sin verla luna vez más…”

Si hay un músico del género metal en América Latina que marcó de una manera increíblemente notable la historia en este arte durante la década de los 90, inclusive pisando fuerte en el exigente gusto europeo, ése fue el tristemente ya desaparecido vocalista André Coelho Matos, que hace dueto con Ramón en esta maravillosa y nunca como se debe bien valorada canción de nombre “Del Cielo a la Tierra”, que podríamos decir es una de las que con mayor intencionalidad nos trae de regreso lo mejor de lo que fue Avalanch en sus 3 primeros discos, quizás no apelando de frente a ese estilo que tuvieron en esa era, pero sí tomando el mayor número de elementos para este momento.

Los que disfrutamos de la música de verdad tenemos una queja constante, y es el hecho de que las creaciones que tienen más alma y donde se ha puesto el menor empeño por parte de sus creadores, injustamente no llegan a ser tan valoradas como se debe, mientras cosas que uno inexplicablemente ve que se vuelven poseedoras de reconocimiento y fama mundial no tienen ni la veinteava parte de calidad y amor al arte que estos “cantares ignotos” poseen.  A esa crisis que hoy día todavía vive el arte se refiere Alberto Rionda en esta sentida midtempo que da nombre al álbum, “Los Poetas Han Muerto”.  Una injusticia que por el efecto enajenador del “mass media” se prive a tanta gente de conocer arte en su más pura esencia.

¡Ay, que uno lamenta cuando se da cuenta de que un disco tan hermoso está a punto de acabarse!  Pero es ley de la vida que (como cantarían en una de sus mejores canciones los madrileños Módulos) “todo tiene su fin”, y bueno, por dicha el cierre que tendría esta maravillosa producción musical del año 2003 no sería menos que sobresaliente.  “Madre Tierra” es la canción de más larga duración en este redondo, sobrepasando los 8 minutos y aplicando el acelerador a fondo durante buena parte de la pieza (dejando en claro a los más acérrimos fans del Power Metal que Berto no olvida sus raíces, pese a que no quiere vivir exclusivamente de ellas), y con un precioso mensaje a nuestro planeta que hoy sufre tanto por nuestra causa, como lo dice este verso: “Te olvidaste de respirar por dar aire a mi vida”.  Para esta canción tan sublime tenemos las participaciones del músico marroquí Jbara cantando en su natal idioma árabe unos versos, y nuevamente sube a la palestra el insigne André Matos despidiendo la canción con unas líneas cantadas en portugués.

Alberto Rionda, emblema absoluto de esta agrupación asturiana.

Ahora sí, llegamos a la última estación de este viaje artístico, la cual es una conmovedora balada que se llama “Ecos de Vida”, que nos narra la vida de un anciano y las dificultades que tuvo que atravesar en su vida, la injusticia que hoy sufre por el olvido de quienes “No entiendo por qué se olvidaron de él… ¡si les vio nacer!”, mas con todo y eso todavía en sus ojos puede verse ese ánimo inagotable de cara a la vida, y la sabiduría que le dejó todo lo que debió superar para llegar hasta este momento.

No podemos cerrar sin elogiar el arte de portada que fue electo para este álbum, por parte del insigne dibujante Luis Royo, tan conocido por exaltar la belleza del cuerpo femenino en sus creaciones artísticas, y en esta portada la dama de la ilustración es una perfecta analogía a la “Madre Tierra” (de hecho, la versión en inglés del álbum se llama precisamente “Mother Earth”).

Definitivamente que con “Los Poetas Han Muerto”, Alberto Rionda quiso darle a la gente muchas lecciones, entre ellas el hecho de que no necesariamente uno tiene que estar supeditado a una misma línea de composición por siempre, que existe algo llamado “libertad artística”, la cual (por más que muchos malintencionados piensen lo contrario) no significa que “ese músico se vendió” cuando más bien podría ser todo lo contrario, y que sí, muy posiblemente hayan discos que requieran hacer un ejercicio mental específico para aprender a valorarlos como se debe.  En mi caso me tomó un par de años comprender dichas lecciones, pero lo agradezco, pues sino todavía estaría encadenado a paradigmas mentales que no me dejarían apreciar más diversas propuestas musicales que se merecen todo el reconocimiento del mundo.  Y por ese motivo te recomiendo a ti, que todavía no superas la era inicial de Avalanch, a que le des nuevamente oportunidad a la era de Ramón Lage a las voces de este insigne grupo.  Abre tus horizontes, expande tu conocimiento, ¡rompe tus límites y barreras!  No todo en la vida es Power Metal, y este disco (con el resto de los que Berto nos proveyó desde el 2003) me hicieron comprender ello, y grandiosa dicha ha sido para mí.


Sello: Xana Records
Lanzamiento: 10 de marzo, 2003
Género: Melodic Progressive/Power Metal

“Los Poetas Han Muerto” track-listing:

Avalanch - Los Poetas Han Muerto (2003)

El máximo ejemplo que puedo poner de un disco que de entrada no fue bien recibido, pero con los años se vuelve un más que imprescindible para más de uno (incluido yo). Esta reseña es también una invitación para aquellos que les pareció chocante el cambio de estilo de Avalanch, a darle una nueva oportunidad, bien lo vale.
9.6

Producción

9.3/10

Composición

9.7/10

Replay Value

9.8/10

Valoración Personal

9.5/10

Michael Prado

De Costa Rica para el mundo. Fan de la música DE VERDAD, hecha con sentimiento y verdadero amor al arte, sin importar el género, aunque debo admitir que doy amplia preferencia a lo que ha sido creado en Metal, Rock, música Celta, Clásica, soundtracks de Videojuegos, Electrónica y demás. Un abrazo y bendiciones para tod@s.

4 comentarios en «Review Clásico: AVALANCH 🇪🇸 – Los Poetas Han Muerto (2003)»

  • el agosto 11, 2021 a las 10:26 pm
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    Me encanta este avalanch. Siempre con la etapa de Ramon

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  • el abril 18, 2022 a las 4:03 pm
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    Ninguna de las dos fotos de la banda que habéis puesto corresponde con la formación de ‘Los Poetas Han Muerto’. Es más, se trata de dos fotos promocionales del año 2002, cuando Iván Blanco y Roberto García aún formaban parte de Avalanch. De hecho es la formación con la que tocaron en el Wacken aquel año. Esos no son Dany León ni Roberto Junquera. Dejando eso a un lado, el texto me ha gustado.

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    • el abril 20, 2022 a las 2:05 pm
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      Gracias por la información, bro. Corregiré entonces el dato.

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