LACRIMOSA – Leidenschaft (Album Review)

Por Lestat von Mondlicht

¡Muy buenas a todos! Aquí Lestat con una nueva review fresca, recién horneadita para The Dark Melody. La cita de hoy nos reúne aquí para hablar sobre un esperadísimo álbum de parte de una de las bandas históricas del Gothic Metal, que ha estado celebrando ya sus 30 años de impecable trayectoria. Estoy hablando, ni más ni menos, que de Lacrimosa, la ultraconsolidada banda del arlequín, liderada por el maestro Tilo Wolff que, el pasado 24 de diciembre nos dio un tremendo regalo para estas Fiestas, en el formato de un nuevo álbum titulado “Leidenschaft” (pasión).

Este álbum, el decimocuarto en su extensa discografía, supone una continuación de lo empezado con “Testimonium”, lanzado en el 2017, perpetuando la oscura esencia de la música que se ha ido gestando ininterrumpidamente a lo largo de tres décadas. No obstante, para comprender un poco mejor este viaje de romántica melancolía, es menester hacer una sinopsis de la evolución del proyecto antes de sumergirnos en lo que este nuevo álbum nos depara.

VIDEO REVIEW

Lacrimosa – A Través de los Años

Abordaremos la discografía principal de Lacrimosa dividiéndola en trilogías, para así poder asimilar mejor la progresiva evolución en el sonido del arlequín y su larga travesía a través de los años. Comenzando por “Angst” (miedo), lanzado en 1991. En este álbum debut, Lacrimosa estaba conformado únicamente por Tilo, y sus composiciones eran exclusivamente de voz y teclados, con algún que otro arreglo percusivo y de guitarras rítmicas muy distorsionadas, resultando en un estilo marcadamente minimalista, con influencias de darkwave y rock gótico, además de toques sinfónicos (los cuales serían el sello distintivo en el sonido de Lacrimosa). De aquí se desprende “Seele In Not” (alma en peligro) como la canción estrella del álbum, tenida hoy como himno absoluto de esta época.

En “Einsamkeit” (soledad), lanzado al año siguiente, vemos que el estilo no varía demasiado respecto a su antecesor, salvo que los arreglos de piano se hacen más predominantes y las guitarras adquieren un tono más realista, amén de realizar solos, como en “Tränen der Sehnsucht” (lágrimas de anhelo), otro aclamado himno de esta época, o en la canción “Diener Eines Geistes” (sirviente de un fantasma), canción con fuerte influencia de rock gótico.

Hacia 1993 tendríamos “Satura”, el último de esta era minimalista, el cual comienza a mostrar la dirección que Lacrimosa tomaría a partir de allí, con baterías más orgánicas, violines, mayor presencia en guitarras y teclados. La canción titular del álbum es un perfecto ejemplo de ello, la cual fue lanzada como sencillo, comenzando así la tradición de lanzar un sencillo por álbum.

En 1995 se lanzaría “Inferno”, el inicio de una nueva trilogía. Aquí se presentan nuevos elementos, como la inclusión de Anne Nurmi a la banda, brindando a partir de entonces las voces femeninas a dúo con Tilo, así como canciones en inglés, las cuales hasta entonces estaban únicamente en alemán. En cuanto al estilo, se percibe mucho más definido, con más carácter de banda, desarraigado de la sonoridad minimalista mostrada hasta entonces, hablando por primera vez de “gothic metal” o “gothic/symphonic metal”. De este álbum saldría “Schakal” (chacal) como sencillo, la cual es una canción obligatoria en sus shows en vivo, junto a “Copycat” y la intro de este álbum, que hoy es conocida como “Lacrimosa Theme”.

“Stille” (calma), el quinto álbum, saldría en 1997, mejorando considerablemente la propuesta Gothic/Symphonic iniciada en “Inferno”. Aquí vemos a Lacrimosa sonando como toda una banda del género, con sus guitarras, bajos y batería realizando grandiosos despliegues, con algunos solos que no tienen nada que envidiarle a los grandes guitarristas de aquellos años. “Stolzes Herz” (corazón orgulloso) fue el 1er sencillo del álbum, lanzado el año anterior, en el cual se incluyó la canción “Ich Bin Der Brennende Komet” (soy el cometa ardiente), cita obligada en sus presentaciones en vivo a día de hoy, aunque también se destacan sus clásicos “Not Every Pain Hurts” y “Siehst Du Mich Im Licht?” (me ves en la luz?).

Hacia 1999 saldría “Elodia”, tenido por casi toda la comunidad Lacrimosera como el mejor álbum de toda su discografía, pues aquí el estilo sinfónico se perfecciona al punto de mostrar la innegable maestría compositiva de Tilo Wolff, desembocando en exquisitas piezas como “Sanctus” o “Am Ende Der Stille” (al final de la calma), instrumental de 8 minutos, digna de los más icónicos compositores clásicos, siempre sin dejar de lado el despliegue gothic metalero que los caracteriza.

Es opinión popular que Lacrimosa alcanzaría, con este álbum, el punto más alto de su carrera, seguido muy de cerca por “Fassade” (fachada), lanzado en el 2001, empezando una nueva trilogía, de cara a la búsqueda de integrar mejor los arreglos semiorquestales con los elementos metal de sus composiciones. “Der Morgen Danach” (la mañana siguiente) y “Liebesspiel” (juego de amor) son probablemente algunas de las canciones más heavys no sólo del álbum sino de toda su discografía.

En “Echos”, salido en 2003, continúa la búsqueda de ese balance, añadiendo nuevos elementos a la mezcla, teniendo así canciones como “Kyrie”, épica apertura orquestal de 12 minutos, en contraste con canciones como “Ein Hauch Von Menschlichkeit” (un toque de humanidad), que implementa elementos de corte electrónico, como lo visto en el proyecto alterno de Tilo llamado Snakeskin. Sin embargo, su sencillo “Durch Nacht Und Flut” (a través de la noche y la marea) es el que mejor mostraría este balance, amén de introducir un pequeño fragmento en español, dedicado al público hispanohablante, que curiosamente conforma la mayor parte del fandom de la banda del arlequín.

En 2005 tendríamos “Lichtgestalt” (criatura de luz), menos orquestal que su antecesor, haciendo más hincapié en lo contundente de las guitarras. Aun así, este álbum cierra su trilogía con canciones bastante variadas en estilo, desde lo heavy, como en la canción homónima, lentas y melancólicas como en “My Last Goodbye” o “The Party Is Over”, hasta largas piezas orquestales con arreglos corales e intervenciones guitarrísticas como en “Hohelied der Liebe” (gran canción de amor). Digna forma de culminar una era.

Con “Sehnsucht” (anhelo), lanzado en el 2009, Lacrimosa haría una especie de “reboot” en su estilo, adaptándose más a los tiempos recientes. Y esto se vio reflejado, en parte, en el hecho de ser el primer álbum en contar con 10 canciones (siendo que al principio constaban de 6 canciones, y más adelante de 8), acortando un poco la duración de las mismas. Se dejó de lado la opulencia semiorquestal, deviniendo en arreglos de teclado más simples, así como en crear atmósferas más oscuras y dando por momentos un mayor realce a su sonido heavy, tal como en sus sencillos “Feuer” (fuego) y “I Lost My Star In Krasnodar”.

Lo heavy parece aumentar en “Revolution”, su siguiente álbum del 2012, dado esto en parte por contar con Mille Petrozza, guitarrista de la banda alemana de thrash Kreator y Stefan Schwarzmann, baterista de Accept como invitados. Los sencillos desprendidos del álbum hablan por sí solos. Aun así, el factor melancólico se mantiene, sólo que no tan presente como en su antecesor.

Luego, con la salida de “Hoffnung” (esperanza) en 2015, marcando así los 25 años de la banda, se realiza un nuevo transitar hacia ese sonido opulento de antaño, intentando recuperar por momentos parte de ese sonido oscuro y melancólico, deviniendo así en canciones heavys como “Kaleidoskop”, épicas como “Die Unbekannte Farbe” (el color desconocido), y puramente magistrales como “Mondfeuer” (luna de fuego), que se alza como la canción más larga en su historia, llegando a los 15 minutos de duración.

En “Testimonium”, punto de partida para esta nueva y reciente trilogía, tenemos una vez más el afán del maestro Tilo Wolff por recuperar el sonido clásico de sus años dorados, siempre balanceado con el despliegue gothic metalero que por momentos adquiere matices doom, y en parte por la temática que dicho álbum aborda, siendo éste un homenaje, en palabras del propio Tilo, a todos aquellos héroes, artistas referentes que dejaron este mundo en esos últimos años. Canciones como “Wenn Unsere Helden Sterben” (cuando nuestros héroes mueren) o “Der Leise Tod” (la muerte silenciosa) lo evidencian.

Leidenschaft Oscuridad, Melancolía y Pasión

Ahora bien, hecha la sinopsis, vamos directo a hablar del álbum que nos compete: “Leidenschaft”. Como ya dijimos, este álbum supone la continuación de lo empezado con “Testimonium” en el 2017. De buenas a primeras podemos ver que, en cuanto al estilo de portada y la estética general, es 100% Lacrimosa, sin lugar a dudas. Nuevamente tenemos 10 canciones conformando el álbum, y si bien llama la atención en principio que ninguna de ellas sea de larga duración (es decir, que dure más de 10 minutos), lo cierto es que no es el primer álbum con este detalle. Ya lo habíamos visto antes en “Sehnsucht”, e incluso, más atrás en el tiempo, con “Fassade”.

Respecto a la música, a grandes rasgos podemos ver que el factor oscuro y melancólico sigue presente y pisando fuerte desde el primer segundo. “Liebe Über Leben” (amor sobre la vida) nos abre las puertas con un pasaje lento de piano que predomina en toda la pieza, y que rápidamente adquiere un matiz doom, con arreglos sumamente desgarradores, los cuales son intervenidos por las guitarras para dar paso luego a las voces de Tilo y Anne interactuando deliciosamente a lo largo de la canción, a medida que ésta se torna progresivamente más acelerada y agresiva.

En “Führ Mich Nochmal In Den Sturm” (llévame de nuevo a la tormenta) tenemos nuevamente al piano como introducción, haciendo una melodía que en un principio nos suena un tanto exótica (propia de una tonalidad frigia dominante), que de inmediato cambia a los matices usuales del sello Lacrimosa, con los profundos graves de Tilo, arreglos sutiles de cuerda, y guitarras acústicas realizando un rol semipercusivo, hasta estallar con epicidad en el estribillo. Hacia la segunda mitad ingresan los arreglos lead, pero siempre dentro del clima contenido de la canción, un tanto similar al de la anterior, sólo que menos oscuro.

“Kulturasche” (cenizas de la cultura) sería la primera sorpresa del álbum. ¿Por qué? Pues porque del tirón entran las guitarras haciendo riffs frenéticos y pegadizos, acompañados por una furiosa batería. Los arreglos de teclado están más en un segundo plano, haciendo de esta canción una de las más heavys y enérgicas no solamente del álbum, sino de la última década en la discografía del arlequín.

“The Daughter Of Coldness” (la hija de la frialdad) posee un clima más relajado, con la voz protagónica de Anne, la cual se percibe esplendorosa, y un retroclima circense dado por los teclados y los arreglos percusivos, además del piano haciendo su aparición.

“Raubtier” (depredador), el primer sencillo del álbum, nos muestra el estilo clásico de Lacrimosa, con esa intro deliciosa de piano, la voz atemporal de Tilo que adereza por momentos con sus ya característicos rasgados, y el despliegue a nivel de la banda que nos brinda, en un todo, un Gothic Metal con bastante clase. Abriendo la segunda mitad del álbum tenemos “Die Antwort Ist Schweigen” (la respuesta es silencio), canción enteramente… exacto, de piano (y teclados), además de la profunda voz de Tilo acompasada de forma impecable con el ambiente oscuro de la canción. Como ven, en “Leidenschaft” se le ha dado especial relevancia a este instrumento a comparación de álbumes anteriores, realzando el carácter “pasional” del mismo.

“Celebrate The Darkness” (celebrar la oscuridad) sigue en una línea similar, con melodía de piano predominante, cambios tonales interesantes que le aportan cierto colorido, la voz de Anne a dúo con Tilo, el estallido épico con guitarras en el estribillo, ambiente doom y melancolía a chorros. Perfecta forma de “celebrar la oscuridad”. Cabe destacar, además, que éste sería el primer álbum desde “Sehnsucht” en el que Anne tiene participación en la mitad de las canciones. Algo que resulta maravilloso por ser tan reminiscente a los años dorados de la banda del arlequín.

“Augenschein” (espejismo) comienza de manera curiosa, con un ambiente minimalista dado por guitarra acústica haciendo un riff percusivo y la voz de Tilo. Naturalmente luego se suman los demás arreglos, deviniendo en principio en un clima lento, que hacia la segunda mitad de la canción se torna más dinámico y explosivo.

“Die Liebenden” (los amorosos) recurre a un recurso similar a “Augenschein”, pero esta vez con el bajo y percusión vocal, sumándose luego el piano y guitarras limpias. En el estribillo apreciamos al dúo estrella interactuando sobre una melodía que parece más animosa que lo visto hasta el momento… hasta que el clima oscuro se nos abalanza en los versos, realizando ese balance tan característico de luz y oscuridad.

Finalmente, con “Exodus” (éxodo), tenemos la que es fácilmente la intro más oscura del álbum. Guitarras haciendo riffs aletargados y con ciertos acoples, para dar paso a un sonido gothic metal de estilo clásico noventoso en la batería sobre arreglos de teclados que proporcionan la justa epicidad. La voz de Tilo pegando duro con sus potentes graves, balanceando con despliegues más desafiantes, desembocando en el riff principal que de inmediato nos recuerda a la era “Inferno”. Una manera más que sublime de cerrar esta travesía que nos brinda un excitante recorrido de viejos y nuevos sonidos.

Por tanto: ¿Qué se puede agregar sobre “Leidenschaft”? Pues nada que no se haya dicho ya de sus álbumes anteriores. Lacrimosa nos ha traído una vez más, sin lugar a dudas, un álbum excepcional con el que demuestran, ya a muy poco del 2022, que el lado más oscuro, melancólico y pasional del Gothic/Symphonic Metal está más vigente que nunca, y lo seguirá estando por mucho tiempo.

Sé que tal vez me explayé un poco en su repaso discográfico, pero lo considero un punto necesario para que podamos comprender la evolución de Lacrimosa a través de sus 30 años de carrera, dado que mucha agua corrió bajo el puente, y muchos cambios han ocurrido para poner a la banda del arlequín en la posición que hoy ostenta como uno de los máximos exponentes del gothic metal. Posición que con este “Leidenschaft” reafirman de manera indiscutible, brindándonos nuevas melodías que no tardarán en ocupar una palestra privilegiada junto a todos sus demás clásicos.

Aquí abajo tendrás los links para escucharlo. Puedes dejar en los comentarios tu opinión sobre el álbum. ¡Nos encantará leerte!


  • Género: Gothic/Symphonic Metal
  • Sello: Hall of Sermon
  • Lanzamiento: 24 de Diciembre, 2021

LACRIMOSA - Leidenschaft

Lacrimosa nos ha traído una vez más, sin lugar a dudas, un álbum excepcional con el que demuestran, ya a muy poco del 2022, que el lado más oscuro, melancólico y pasional del Gothic/Symphonic Metal está más vigente que nunca, y lo seguirá estando por mucho tiempo.
9.3

Producción

8.5/10

Composición

9.5/10

Replay Value

10.0/10

Valoración Personal

9.0/10

Dark Collaborator

Distintos colaboradores globales que aportan sus ideas y conocimiento al mundo de The Dark Melody, de manera esporádica y sin ataduras.

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